Archivo para Febrero 2007
Los líderes, ”previsiblemente convenencieros”
U. de Inteligencia – El Financiero
Lunes 12 de febrero
UIAE
México necesita sindicatos activos que, nutridos por la participación de su membresía, sean capaces de defender las fuentes de trabajo y de proponer caminos para mejorar la producción con una perspectiva nacional, argumentó el académico Raúl Trejo Delarbre, autor de Este puño sí se ve e Insurgencia y movimiento obrero en México, entre otras obras.
En entrevista con EL FINANCIERO, Trejo advirtió que la relación entre las administraciones panistas y los sindicatos nacionales sólo ha mantenido los pesos y contrapesos de la época hegemónica del PRI.
Al iniciar el nuevo sexenio, argumenta el especialista, “se confirman y mantienen las agrupaciones que ya existían: un bloque numéricamente dominante integrado por las viejas centrales, sobre todo la CTM, y por los sindicatos nacionales de los sectores más importantes (electricistas, petroleros, mineros) y, por otra parte, el bloque políticamente más activo (aunque numéricamente minoritario) encabezado por la UNT y por sindicatos como los de telefonistas y universitarios”.
Ambos bloques tienen escasos puntos de encuentro, y son estructuralmente conservadores: se renuevan poco o nada. “De la misma manera que a la cabeza de la CTM se mantienen los mismos viejos líderes, a la cabeza de los telefonistas y de la UNT siguen los mismos dirigentes que desde hace más de tres décadas controlan a esos organismos”.
-¿Cuál es la fuerza actual de los sindicatos universitarios?
-Poca, en términos nacionales, no sólo por su limitada membresía (en comparación con otros sindicatos y gremios), sino especialmente por su abúlico y estancado discurso. Pero su fuerza es mucha dentro de las universidades, donde se han convertido en factor de estancamiento y no de cambios, como ocurría antes.
“Por esto, el país necesitaría sindicatos con líderes confiables y no tan previsiblemente convenencieros como los que tenemos ahora. Pero, bueno, estoy consciente de que estos deseos están fuera de tiempo: del 6 de enero han pasado más de cuatro semanas”, concluyó el académico
