Archivo para Octubre 2008
Desprestigiados profesores
emeequis, 20 de octubre
Mostrador
Nadie sabe a ciencia cierta cuántos afiliados tiene el SNTE. Hay quienes dicen que un millón y medio, o más. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación está integrado por profesores federales y estatales. Estos últimos han aumentado considerablemente debido al proceso de descentralización educativa, que les transfirió a los gobiernos de los estados gran parte de los recursos y de la relación laboral con los profesores. Así que cuando alguien quiere indagar cuántos trabajadores de la educación reciben salarios regulares y pagan cuota sindical, se enfrenta con una insalvable dispersión de fuentes informativas.
A veces tales cifras se distorsionan porque hay profesores que tienen dos plazas, en diferentes horarios o en más de una escuela. En todo caso, la Presidencia de la República reporta para este año 188,993 maestros de adscripción federal y 1,043,795 de carácter estatal. Así que puede considerarse que el Estado mexicano tiene relación laboral con un millón 232 mil 788 profesores. Esa sería en términos generales la membresía del SNTE, sin considerar al personal administrativo que hay en las estructuras educativas también federales y estatales.
La dificultad para precisar cuántos trabajadores de la educación forman filas, aportan cuotas y tienen derechos gestionados por ese sindicato, permite ejemplificar las dimensiones descomunales tanto de la tarea educativa del Estado mexicano como de la esa agrupación.
Ningún sindicato o partido tiene en México tantos miembros activos y constantes como el SNTE. Ninguna tarea, es tan indispensable e irrenunciable como la educación pública. Ninguna, como esa, contribuye de manera tan decisiva a definir la actualidad y modelar el futuro de un país. Por eso resulta aberrante que hayamos descuidado a la educación con tanta indolencia que, hoy por hoy, se encuentra en manos de las pandillas de caciques ubicadas en la dirección nacional y en las direcciones estatales del SNTE.
En Morelos, varios millares de maestros dejaron de trabajar en protesta porque las plazas nuevas y vacantes serán asignadas por concurso de oposición.
Y precisamente cuando la crisis suscitada por el paro en Morelos se complicaba debido a la decisión de los gobiernos federal y estatal para contener incluso violentamente las protestas de esos profesores, la líder nacional del SNTE decidió regalarle una camioneta de casi medio millón de pesos a cada dirigente seccional del sindicato.
Así, en tanto los maestros de Morelos defienden un privilegio feudal y absurdo, los líderes nacionales mantienen un ejercicio discrecional y autoritario de los recursos sindicales.
Los profesores que mantuvieron el paro, y cuyos líderes seccionales se pertrecharon en un discurso atrasado y demagógico, han querido conservar la prerrogativa para traspasar, vender o heredar su plaza laboral. Esa costumbre forma parte de las perversiones que han permitido que se mantenga el liderazgo en el SNTE.
En la cúpula sindical, la dilapidación de recursos que ha ejercido Elba Esther Gordillo quedó evidenciada con la bochornosa adjudicación de las camionetas Hummer. El dinero del sindicato es empleado para afianzar la subordinación en la que se mantienen los cuadros dirigentes.
La cara dura de quienes para seguir heredando y alquilando sus plazas sindicales dejaron sin clases a 400 mil niños y jóvenes, es comparable a la de la lideresa nacional que, pillada en la adquisición de las ostentosas camionetas, de pronto fingió que los vehículos eran para ser sorteados con el propósito de obtener recursos en cada sección sindical.
El trompicado discurso de los paristas morelenses ha resultado tan inadmisible como la dispendiosa magnanimidad primero, y la ostentosa falsedad, después, de la señora Gordillo.
En manos como esas se encuentra la educación mexicana. Seguramente no todos los profesores en Morelos están de acuerdo con la defensa de privilegios que hacen los paristas. Sin duda, también, no todos los miembros del SNTE avalan el costoso clientelismo de Gordillo. Pero, por indolencia o conveniencia, siguen resignados a esas prácticas.
Quisiéramos creer, que entre los más de un millón 200 mil profesores agremiados en ese sindicato, son mayoría quienes quieren comprometerse con una educación de calidad y una democracia auténtica. Pero hasta ahora y como nunca antes la imagen pública de los maestros, otrora identificados con la integridad y la respetabilidad, ha quedado emparentada con la impunidad y los abusos. Es una tragedia comparable, o peor, a la que experimenta la economía.
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Exceso del IFE
Emeequis, octubre 6
Mostrador
Las multas millonarias que el IFE impuso a los partidos han sido inusitadas no por el monto, sino porque castigan la protesta política.
El plantón que en el verano de 2006 mantuvo durante 40 días en Reforma, la ocupación de la Cámara de Diputados para impedir el último informe presidencial de Vicente Fox y el intento para boicotear la toma de posesión de Felipe Calderón en diciembre del mismo año, son acciones que realizaron miembros del PRD y por las cuales el IFE –a partir de denuncias presentadas por Acción Nacional– determinó una multa de 57 millones de pesos a ese partido.
Al PAN, le fue impuesta una multa de 38 millones de pesos por violaciones a la llamada tregua navideña que el IFE estableció entre diciembre de 2005 y enero de 2006 y que implicaba la suspensión de las campañas. El presidente Fox, desatendiendo esa instrucción, hizo declaraciones a favor del candidato del PAN y ese partido difundió anuncios de radio y envió un millón de tarjetas de felicitación suscritas por Felipe Calderón.
Al PRI se le aplicaron multas por casi 13 millones de pesos, también por difundir mensajes radiofónicos en desacato a la tregua de fin de año. El PRD presentó las denuncias que desembocaron en las multas a PAN y PRI.
Las acciones del PRD que ahora han sido sancionadas, fueron una torpeza política. La ocupación de Reforma constituyó un atentado contra los habitantes de la ciudad de México; obstaculizar el informe presidencial fue un recurso testimonial y sin eficacia alguna; el secuestro del recinto parlamentario en noviembre de 2006 desacreditó a los diputados que lo perpetraron y fue burlado por Calderón que, como recordamos, rindió protesta con gran rapidez pero de acuerdo con las normas legales.
En la sociedad y en la opinión publicada se manifestaron severos cuestionamientos a esas acciones del PRD. Pero de esas apreciaciones a la sanción pecuniaria que ahora le impone la autoridad electoral, hay una diferencia significativa. El IFE existe para organizar las elecciones y regular la competencia entre los partidos. La ley le confiere atribuciones específicas para castigar infracciones relacionadas con tales actividades. Las protestas del PRD quizá atentaron contra ordenamientos de tránsito, o contra el reglamento del Congreso, y fueron contrarias a la sensatez. Pero no violaron ninguna disposición explícita del marco legal en el cual se apoya el Instituto Federal Electoral.
Las autoridades del IFE, han querido encontrar coartada para esas sanciones en el artículo 38 del Código Federal Electoral que establece las obligaciones de los partidos. Entre otros, allí se menciona el deber de todos ellos para “conducir sus actividades dentro de los cauces legales y ajustar su conducta y la de sus militantes a los principios del Estado democrático”, así como la obligación de “abstenerse de recurrir a la violencia y a cualquier acto que tenga por objeto o resultado alterar el orden público”.
Esas son disposiciones generales: una suerte de enumeración de principios que el Estado les señala a los partidos. Evidentemente los plantones callejeros alteran el orden público y las ocupaciones de tribuna trastornan el trabajo legislativo. Pero también son formas de protesta, en ejercicio de las libertades de manifestación y expresión que la Constitución les confiere a todos los ciudadanos. En el caso del Congreso, son acciones que los legisladores pueden emprender amparados en su fuero constitucional.
Por otra parte la “tregua navideña” que estableció el IFE y que todos los partidos aceptaron, era equívoca en algunas de sus reglas (establecía, por ejemplo, que los candidatos podían enviar correspondencia personal pero no precisaba los alcances de esas misivas), su legalidad era discutible y el acuerdo que la instauró no indicaba sanciones específicas en caso de que no fuera cumplido.
El Tribunal Federal Electoral tendrá elementos de sobra para discutir con intensidad y, posiblemente, revocar esas multas. Más allá de esa decisión, es posible considerar que los consejeros electorales se excedieron en el cumplimiento de sus atribuciones legales y sobre todo, en la evaluación política que siempre es pertinente que apuntale las resoluciones del IFE.
Algunos consejeros dijeron que, con esas decisiones, habían logrado “cerrar” los asuntos que tenían pendientes en relación con las elecciones de 2006. Lo que en realidad hicieron fue abrir una innecesaria e inútil caja de Pandora.
Una nación entera se avergüenza / 40 años
México: Olimpiada de 1968
Octavio Paz
La limpidez
(Quizá valga la pena
Escribirlo sobre la limpieza
De esta hoja)
No es límpida:
Es una rabia
(Amarilla y negra
Acumulación de bilis en español)
Extendida sobre la página.
¿Por qué?
La vergüenza es ira
Vuelta contra uno mismo:
Si
Una nación entera se avergüenza
Es león que se agazapa
Para saltar.
(Los empleados
Municipales lavan la sangre
En la Plaza de los Sacrificios.)
Mira ahora,
Manchada
Antes de haber dicho algo
Que valga la pena,
La limpidez.
