Sociedad y poder

Carlos Fuentes

with one comment

Hoy que ha muerto Carlos Fuentes reproduzco con tristeza y agradecimiento este texto que publiqué en octubre de 1999, cuando recibió la medalla Belisario Domínguez

Más allá del otoño de su dispareja vida, Laura Díaz le pregunta a su amigo Harry Jaffe, el viejo comunista que se exilió en México para no atender a las exigencias del macartismo:

“-¿Por qué no escribes?

-Mejor pregúntame qué significa escribir…

-Está bien. ¿Qué significa?

-Significa descender adentro de uno mismo, como si uno mismo fuese una mina, para luego ascender de nuevo, Laura. Ascender al aire puro con las manos llenas de mí mismo…”

Así responde Carlos Fuentes, en su novela más reciente, a una pregunta que le han formulado centenares de veces. Pocos autores, como él, han imbuido vitalidad y creatividad a las letras mexicanas de este siglo. La obra de Fuentes, es tan desmesurada como sus pretensiones desde hace más de cuatro décadas. Su polifacética personalidad, ha sido tan dilatada como su obra literaria. Novelista y cuentista, diplomático, ensayista cuyas reflexiones van de las letras a la política, personaje de singular presencia pública, Fuentes es uno de los mexicanos cardinales en el México de la segunda mitad del siglo XX.

Hoy que el Senado de la República le entrega la condecoración Belisario Domínguez, Fuentes se encuentra en la cima de una carrera de reconocimientos pero antes que nada, de esfuerzos constantes. Se dice fácil pero la veintena de libros de narrativa y la docena de ensayos que ha publicado han requerido de un trabajo sostenido en el talento, pero también en el desvelo intensos.

En 1958, cuando acababa de aparecer La región más transparente, Julio Cortázar le escribió: “Usted ha incurrido en el magnífico pecado del hombre talentoso que escribe su primera novela: ha echado el resto, ha metido un mundo en quinientas páginas, se ha dado el gusto de combinar el ataque con el goce, la elegía con el panfleto, la sátira con la narrativa pura. No tengo el prejuicio de los géneros literarios: una novela es siempre un baúl en el que metemos un poco de todo. Pero Carlos, salvo para los que conocen como usted su México, todo el comienzo del libro, con sus entrecruzamientos, sus flash-backs, sus asomos de personajes rápidamente escamoteados hasta muchas páginas después, provocan no poca fatiga y exigen una cierta abnegación del lector para salir finalmente adelante… usted se ha despachado su comedia humana en un volumen, sin pensar que contaba cosas ceñidamente locales, es decir muy difíciles para los no mexicanos, y presentaba situaciones que lindan muchas veces con un plano mágico metafísico”.

El autor de Rayuela, le reprochaba a Fuentes la experimentación en demérito del contenido social de aquella novela sobre la ciudad que estaba dejando de ser el Distrito Federal de los cincuentas. Fuentes siguió por el itinerario de la búsqueda literaria en novelas difíciles como Cambio de piel (1967) y Terra Nostra (1975), alternándolas con los textos más directos –y acaso más agradecibles por muchos de sus lectores, de todas maneras abnegados– en los que va directo a la recreación intimista y social, siempre con severidad y destreza: desde Las buenas conciencias (1959), la deslumbrante Aura de 1962 y Cantar de ciegos (1964),  hasta Cristóbal Nonato (1985) y Los años con Laura Díaz (1999). Muchas veces, Fuentes ha ascendido exitosamente desde su mina interior.

Fuentes, en tanto escritor, ha sido parte de la vida pública mexicana y en ese sentido, un hombre político. Lo ha asumido de manera abierta, a veces para gusto de algunos con demasiado protagonismo –aunque se trata de un personaje con un prestigio a prueba incluso de sus propios excesos–.

Carlos Fuentes ha sido una voz crítica como se decía antes, o un ciudadano comprometido como se dice ahora. No sólo ahora, sino incluso en épocas en las que tener opiniones disidentes era infrecuente y hasta riesgoso. Es memorable, entre otras definiciones, su reportaje sobre la matanza del líder agrario Rubén Jaramillo y su familia, en 1962. Fue controvertida su adhesión al echeverrismo al comienzo de los setentas, igual que poco antes era pública su condena a Díaz Ordaz por la matanza de Tlatelolco. Resultó efímera su participación en el intento para formar un partido político hace más de un cuarto de siglo y mucho después, un tanto desmedida la hipótesis de un choque de trenes que no ocurrió y que pronosticó junto con varios de sus vecinos de San Angel en 1994.

El autor de Tiempo mexicano (1971), ha llevado su preocupación por la modernidad más allá del campo cultural en donde se desenvuelve con tanta autoridad. Lo mismo que en las artes plásticas o en la cinematografía, ha apostado, como pocos, por la renovación de la sociedad y la política mexicanas. Puede discreparse de sus posiciones políticas, pero también es posible reconocer que en sus preocupaciones y exhortos, Fuentes ha sido pertinaz defensor de la democracia y así, de la verdad.

“La verdad existe solitaria y célibe –reflexiona Laura Díaz–, por eso la gente prefiere la mentira; nos comunica, nos alegra, nos hace partícipes y cómplices. La verdad, en cambio, nos aísla y nos convierte en islas rodeadas de sospecha y envidia. Por eso jugamos tantos juegos mentirosos. Para no soportar las soledades de la verdad”.

Al reconocer a Fuentes el Senado le hace justicia a Belisario Domínguez, aquel senador chiapaneco cuyas verdades, aunque le costaron la vida, nunca más fueron solitarias.

About these ads

Written by Raúl Trejo Delarbre

mayo 15, 2012 a 2:47 pm

Publicado en Cultura

Una respuesta

Suscríbete a los comentarios mediante RSS.

  1. Espléndido texto. Gracias por traerlo al presente. Saludos.

    macosta5811

    mayo 15, 2012 at 4:45 pm


Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 25.576 seguidores

%d personas les gusta esto: