México Posible

La Crónica, 9 y 10 de julio de 2002

Muy joven, Patricia Mercado transitó de la Teología de la Liberación al trotskismo y luego a la causa de las mujeres, de la que nunca se ha apartado. Hizo trabajo sindical en Dina Renault y asesoró al sindicato de costureras. Antes había estudiado economía, primero en la Universidad de Sonora y luego en la UNAM. Más tarde le dio por estudiar derecho. En 1991 fue candidata a diputada federal por el Partido del Trabajo. Luego fue dirigente de la agrupación feminista Diversa que se alió con Democracia Social, el partido que estuvo a punto de lograr su registro en las elecciones de 2000.

   Mercado compitió por la candidatura presidencial de Democracia Social pero esa responsabilidad le fue asignada, finalmente, a Gilberto Rincón Gallardo. Quizá dentro de un año la tercera sea la vencida para esa inteligente y guapa luchadora social porque México Posible, el partido que contribuyó a formar hace pocos meses y del cual es presidenta nacional, obtuvo su registro la semana pasada.

   México Posible es uno de los dos partidos (el otro es el Liberal Progresista) que según la apreciación del IFE cumplió los requisitos para ser registrado y participar en las elecciones de julio de 2003. Apenas fue constituido el 27 de enero pasado, luego de tener 100 asambleas municipales.

   A diferencia de la mayoría de los partidos que pretenden su registro, México Posible optó por la realización de asambleas en municipios y no de carácter estatal. Según sus dirigentes en cada una reunió a entre 600 y 700 socios en vez del mínimo de 300 que la ley exige para cada asamblea municipal (además de padrón nacional superior a 80 mil miembros).

   México Posible ha sido concebido como una suerte de federación de organismos más que como un partido tradicional. El tiempo dirá si ese esquema funciona, o tiene que ser enmendado para ajustarse al organigrama partidario más frecuente en donde un grupo dirigente toma decisiones que los afiliados acatan por necesidad política y disciplina.

   Hasta ahora el modelo que adoptaron les ha funcionado a los promotores de México Posible. Junto con Patricia Mercado el más destacado de ellos es Sergio Aguayo Quesada, profesor de El Colegio de México que ha participado en agrupaciones como Alianza Cívica y que en 2000 fue candidato a diputado por Centro Democrático, el partido de Manuel Camacho. Miembro de la coordinación nacional de México Posible que tiene 31 integrantes, Aguayo escribió en Reforma a fines de enero, cuando se realizó la asamblea constitutiva:

   “Creía –iluso de mi– que bastaría con el arribo de partidos opositores al poder para que se desgranaran las transformaciones y para que florecieran las causas. Como parte de la izquierda social me indignó el ofensivo fraude de 1988 y  en la siguiente década voté una y otra vez por el Partido de la Revolución Democrática (PRD). Conozco la honestidad individual y la entrega de un buen número de sus militantes, pero el PRD me fue decepcionando porque se comportaba como un asteroide navegando sin rumbo en la constelación del pleito y la ineficacia. Ni el PRD, ni los otros partidos incorporaron en serio la agenda de derechos humanos y me resultó particularmente ofensivo ver que un buen número de los organismos públicos creados para defender a las víctimas del abuso son dirigidos por funcionarios grises nombrados por partidos que usan estas instituciones como botín en el cambalache del poder”.

   Patricia Mercado, entrevistada por Alejandra Fosado para Milenio del domingo pasado, expresa una opinión similar: “Con el PRD estamos en el mismo lado, somos un partido de izquierda. Sin embargo, el PRD en sus reglas y objetivos internos se alejó de la sociedad. Está metido en su dinámica interna y en la lucha por el poder”.

   Tales discrepancias de ciudadanos notables que simpatizaron con ese partido y ahora compiten con él, tendrían que alertar al PRD. Pero es difícil que el ensimismamiento del perredismo, fundamentalmente atento a sus litigios y ambiciones internas, le permita reconocer tales nuevos signos de desgaste. Las definiciones de México Posible van más allá de ese deslinde, como veremos mañana.

“Partido-ONG”, ¿será posible? 

 

Inicialmente pensaban llamarlo “partido por la equidad y la ecología” pero sus promotores advirtieron a tiempo que no era un nombre atractivo. Entonces decidieron imitar la denominación de Perú Posible, el movimiento que el año pasado le permitió al economista Alejandro Toledo ganar la presidencia de su país.

   México Posible no nació bajo el signo del enfrentamiento con un régimen de rasgos casi dictatoriales como el que ejerció Alberto Fujimori, pero sus desacuerdos con el gobierno de nuestro país no son menores.

   El nuevo partido reivindica el laicismo en la vida pública del país. En marzo, en un homenaje a Benito Juárez la presidenta de México Posible, Patricia Mercado, expresó: “”para Juárez el Estado laico era el requisito para articular la convivencia sobre la base de la tolerancia y del respeto a la diferencia”.

   El interés de los dirigentes de la iglesia católica para obstaculizar política públicas en materia de sexualidad y reproducción llevó a Mercado a explicar en esa ocasión: “quienes optamos por la ampliación de la libertad personal ante la autoridad del Estado y las iglesias, sabemos que no se alcanza la modernidad sin tolerancia. Así, la gran tarea y esperanza básica de una ciudadanía democrática, es que cada persona sea capaz de tolerar y ser tolerante”.

   En declaraciones para el diario Milenio el fin de semana pasado, la dirigente precisó la posición de México Posible respecto de los partidos más grandes del país. “Con el PAN tenemos todas las diferencias, está del otro lado. Nuestra diferencia está en que el PAN doctrinariamente y en sus gobiernos es intolerante, irrespetuoso con las diferencias de las personas, trata de imponer sus ideas y su propuesta ideológica. Para nosotros la libertad de las personas, el respeto a los diferentes tipos de vida es lo que tendría que garantizar un Estado de Derecho, un estado laico como el mexicano. En temas relacionados con mujeres, el PAN –desde Abascal hasta Fernández de Cevallos– de manera doctrinaria cree que el lugar de las mujeres es el de la familia, el de la reproducción humana”.

   El PRI, para Mercado, “es un partido del vejo régimen, de los últimos 70 años, que para tener una renovación necesitaría otro nombre, otras personas, otros principios, otra manera de ser. Es el partido de lo viejo, que realmente estuvo y está lleno de corrupción”.

   En cambio con el Partido de la Rosa, que busca en el Tribunal Federal Electoral la rectificación del rechazo a su registro decidida hace una semana por el IFE, la presidenta de México Posible encuentra coincidencias: “Ambos nos situamos como partidos nuevos, en la relación con la sociedad civil, en las reglas internas, plataforma política y prioridades”.

   Pero Mercado no olvida que Democracia Social, que antecedió al Partido de la Rosa, resolvió no postularla como candidata a la presidencia de la República en una votación muy dividida, en noviembre de 1999. Ahora dice que su principal diferencia con ese partido “es que nosotros estábamos plenamente convencidos de que existen los liderazgos en la sociedad civil y en las organizaciones sociales para hacer un partido con integrantes y dirigencias nuevas que vinieran de una experiencia de trabajo en la sociedad”.

   México Posible reúne a defensoras de los derechos de las mujeres, militantes de los derechos humanos y promotores de la conservación del medio ambiente, muchos de los cuales impulsaron variadas agrupaciones civiles. Según Sergio Aguayo, miembro de su dirección, en el nuevo partido se dará especial importancia a “proyectos que atiendan sociales necesidades concretas. La meta es contar con un partido-ONG que participa en elecciones, pero no se olvida de las  mujeres golpeadas, de los familiares de desaparecidos y de la promoción de proyectos que reduzcan el intermediarismo en beneficio de productores y consumidores”.

   Sin embargo, al ser partido y tener vocación de gobierno México Posible se alejará del ámbito de los organismos no gubernamentales. Aunque se ha nutrido de la experiencia y los liderazgos de agrupaciones sociales, el tránsito de la sociedad civil a la sociedad política puede llegar a ser una de sus contradicciones principales.

  

 

 

 

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Un comentario en “México Posible

  1. Patricia Mercado me parece una gran persona y una lider muy prominente, con visiones nuevas de nuestra sociedad mexicana, y en los temas de interes general para sociedad

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