DF: embriones fascistas

La Crónica, 18 de octubre de 2004

Cinco policías que maltrataron a varios jóvenes el sábado 2 de octubre, durante la marcha para recordar la Noche de Tlatelolco, fueron destituidos y podrían ser consignados penalmente. Ese es el resultado de la denuncia que, con inusual valentía y entereza cívica, presentaron algunos de los muchachos que sufrieron esos atropellos. La actuación del Consejo de Honor y Justicia de la Secretaría de Seguridad Pública del DF también se debió, de manera muy importante, a la investigación que sobre esos hechos realizó el noticiero del Canal 40.

   La tarde del 2 de octubre la vigilancia policiaca en la marcha que iría de Tlatelolco hasta el Zócalo fue más intensa que en otras ocasiones. Las autoridades del DF querían impedir provocaciones como las que trastornaron esa conmemoración en años anteriores. Pero los excesos, esta vez,  no los cometieron manifestantes sino elementos de la policía.

   El miércoles 6 de octubre, en CNI Noticias, la reportera Marisa Iglesias presentó el testimonio de tres jóvenes, estudiantes en la Facultad de Ciencias Políticas en la UNAM, arbitrariamente detenidos cuando uno de ellos tomaba fotografías durante la marcha.

   Joel Ortega Erreguerena relató que cuando llegaban a la avenida Flores Magón se encontraron a unos cincuenta policías vestidos de civil. A uno de sus compañeros, Israel Peña Orozco, lo tiraron al suelo, lo golpearon y le rompieron su cámara fotográfica. A él, cuando salió a defenderlo, lo trataron igual.

   El otro estudiante, Luis Emmanuel Ramírez, narró que lo metieron a una camioneta blanca en donde ya había varios jóvenes hincados, cada uno de ellos con el rostro tapado y el torso descubierto: “Me obligaron a cubrirme la cara mientras me golpeaban constantemente en los costados, en la nuca, en los pies. Todo el tiempo me estuvieron amenazando, nos amenazaban a todos diciendo que nos iban a matar, que nos iban a violar. Solo nos permitieron que nos descubriéramos el rostro para fotografiarnos dentro de la camioneta. A dos muchachos, por lo que estuve escuchando, abusaron sexualmente de ellos obligándolos a tocar a los policías en sus partes íntimas”.

   “Después de un tiempo –añadió Luis Emmanuel– nos subieron a un compañero y a mí a una patrulla, siempre con el rostro cubierto y allí se ensañaron terriblemente. Sentí que allí sí iban a acabar con nosotros. Después me aventaron por allí en la calle”. Junto con ese relato, se mostraron escenas en las que se podían apreciar los rostros de varios de los policías sin uniforme y la camioneta a donde eran llevados los detenidos.

   Los muchachos presentaron una denuncia en la Comisión de Derechos Humanos del DF. La reportera Marisa Iglesias terminaba su nota informando: “Luis tiene un esguince cervical y el cuerpo y la memoria todavía adoloridos. Él tampoco olvidará nunca el 2 de octubre”.

   El día anterior en el diario Milenio Joel Ortega Juárez, luchador de izquierdas desde hace décadas y padre de uno de los muchachos maltratados, publicó el artículo “¿A dónde vamos, Andrés Manuel?” en donde le reprocha al jefe de Gobierno la represión del 2 de octubre: “Andrés Manuel, no se puede ignorar ni detener la historia. Antes que sea tarde, corta de un tajo con esos embriones fascistas. Aplasta el huevo de la serpiente. Castiga a los jefes policíacos o de tus columnas ‘civiles’, disuelve esos grupos fascistoides”, exigía Ortega Juárez.

   El viernes 8, cuando una reportera del 40 le preguntó a Marcelo Ebrard por qué varios jóvenes habían sido detenidos por policías no uniformados el secretario de Seguridad Pública, contestó, molesto: “eso es lo que dicen ellos”.

   Pero gracias a las escenas que difundió CNI, el área de Asuntos Internos de la SSP identificó a los policías. El martes pasado, 12 de octubre, se anunció la destitución de los agentes Eduardo Ávila Olvera, Luis Fernando Carrión León, Ubaldo Castillo Pineda, Octavio Martínez Castillo  y Erick Mendoza Rodríguez, miembros del “Grupo Táctico Especial Tigre Dos”. Se dijo que en esa operación cerca de 60 elementos policiacos actuaron de manera ilegal pero no se ha informado qué ocurrirá con todos ellos.

   La destitución resulta pertinente. Pero si los muchachos no se hubieran inconformado y el canal 40 no hubiera recogido sus testimonios, muy posiblemente los abusos de este 2 de octubre habrían quedado sin castigo.

   Según la SSP el “Grupo Tigre” es “de reacción inmediata en el combate al crimen organizado (en bandas de delincuentes de robo en todo tipo, venta y el consumo de estupefacientes, entre otros ilícitos)”. Nada de eso estaban haciendo los policías que, de manera ilegal, se dedicaban a secuestrar y golpear muchachos. La saña con que actuaron y la impunidad que hubieran disfrutado de no haberse conocido esa denuncia, confirman que el gobierno del DF mantiene usos represivos que se creían de otros tiempos.

Correo electrónico: rtrejod@infosel.net.mx

Página web: http://raultrejo.tripod.com/

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