Digna Ochoa, nuevas dudas

La Crónica, 21 de julio de 2004

Las dudas acerca de la muerte de la abogada Digna Ochoa no terminaron con la declaración de la Procuraduría General de Justicia del DF, que en septiembre pasado concluyó que esa combativa abogada se había suicidado el 19 de octubre de 2001. A las naturales pero subjetivas expresiones de descontento de quienes consideraron que en la actividad política de Digna Ochoa podían existir motivos para que hubiera sido asesinada, se añade ahora un detallado informe de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal.

   El documento que será presentado hoy no investiga la vida y los compromisos públicos de Digna Ochoa, ni las amenazas que pudo haber recibido. El expediente está dedicado a estudiar la averiguación previa que realizaron las autoridades judiciales del DF.

   Aunque se dice que se trata de un documento “de carácter informativo con un sustento técnico-jurídico, que de ninguna manera referirá en relación a la determinación de las circunstancias en que murió la licenciada Digna Ochoa y Plácido ni sobre la identificación o juzgamiento de los posibles responsables”, se trata de una  categórica impugnación a las conclusiones de la Procuraduría local.

   La violación al derecho de los familiares del Digna Ochoa para entregar pruebas periciales que no fueron tomadas en cuenta en la indagación oficial, es subrayada en el apartado jurídico del documento. Pero más allá de ese incumplimiento formal, destacan abundantes omisiones en el trabajo criminalístico.

   El documento de la Comisión compara los peritajes de la averiguación previa con los procedimientos que, según estima allí, han sido reconocidos como indispensables para recabar evidencias en el sitio de un crimen, realizar la autopsia y levantar pruebas de balística, entre otros rubros. Aunque en una de sus conclusiones el informe reconoce que la capacitación de los agentes del ministerio público deja mucho que desear y por ello es preciso que se actualice constantemente, el señalamiento de esas deficiencias abre nuevas suspicacias sobre la muerte de la abogada.

   Esas carencias fueron advertidas en la investigación misma. El documento recuerda que “la perito encargada de la verificación de las pruebas en el área de medicina forense externó que la metodología empleada en los servicios periciales no se ajusta completamente a estándares internacionales, que la descripción de hallazgos no permite pronunciamientos con carácter científico para alcanzar un suficiente grado de certeza en diversas cuestiones como orificios de entrada, trayectorias, lesiones por proyectil, tiempo de muerte”.

   En ningún momento el análisis de la Comisión propone conclusiones distintas a las de la Procuraduría del DF. Pero al desmantelar al menos algunos de los fundamentos de la determinación del año pasado, la hipótesis del suicidio queda cuestionada.

   Y aunque el informe no dice que Digna Ochoa haya sido asesinada, la discusión de los dictámenes periciales apunta a esa posibilidad.

   Por ejemplo, una de las conclusiones del dictamen pericial, acerca de la manera como se encontró el cuerpo de la abogada, explica: “En ausencia de indicios de desorden en el lugar, el cual es muy reducido, desorden en las ropas. Lesiones características de lucha y forcejeo. Ausencia de violencia en los accesos se descarta la participación de una o más personas como victimarios”.

   A esa opinión, la CDHDF contrapone el siguiente juicio: “Pareciera que siempre que no se encuentren indicios de desorden en el lugar de los hechos, desorden en las ropas, lesiones características de lucha y forcejeo (lo cual cuando menos es dudoso, ver lo relacionado a las lesiones de párpado superior derecho y muslo derecho…) y ausencia de violencia en los accesos, dé como resultado invariable la no participación de uno o más victimarios. Seguramente hay casos de homicidios en los que se encuentran presentes estas variables, y no por ello se siga que se tratan de casos de suicidio, por ejemplo aquella persona que teniendo abierta la puerta de su casa, entra alguien que le apunta con un arma de fuego a la cabeza y el victimario le ordena que se ponga unos guantes y sin más es privada de la vida mediante un disparo del arma”. Digna Ochoa fue encontrada con unos guantes de látex junto a la pistola que le causó la muerte.  

   El informe de la Comisión de Derechos Humanos del DF abunda en puntualizaciones como esas en sus dos centenares de apretadas páginas (una docena de las cuales, sin embargo, aparecen repetidas).

   Los errores periciales y la improvisación al menos en los primeros momentos de la investigación, posiblemente se debieron a simple descuido. La investigación policiaca en México no siempre se caracteriza por su profesionalismo. Esas fallas le permiten a la Comisión considerar que hay “poca certeza sobre la determinación emitida en la indagatoria”. Quizá por eso nunca sabremos cómo y por qué murió la abogada Digna Ochoa.

Correo electrónico: rtrejod@infosel.net.mx

Página web: http://raultrejo.tripod.com/

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