Fuera de lugar

La Crónica, mayo 31 de 2004

El notorio disgusto del presidente de la República ante el destape de su secretario de Energía como precandidato para sucederlo da cuenta del juego político no solo abierto, sino además carente de reglas, parámetros y acuerdos dentro del Partido Acción Nacional.

   Cuando, a propósito del mitin realizado el sábado en un rancho cerca de Guadalajara, considera que “fue más que imprudente llevar este acto político”, el presidente Vicente Fox no solo descalifica la participación allí uno de sus colaboradores más cercanos. Además confirma el descontrol que la muy anticipada sucesión ha ocasionado en todas las fuerzas políticas, entre las cuales su partido no es excepción.

   Antier, convocados por el gobernador Francisco Ramírez Acuña, entre 3 y 4 mil jaliscienses vitorearon a Felipe Calderón Hinojosa como aspirante a la Presidencia de la República.

   “La lucha ha iniciado. Nuestro anhelo es que tú seas nuestro candidato a la Presidencia de la República. Sabemos que no puedes decirnos abiertamente que quieres ser candidato, pero en muchos de tus párrafos nos dices que ya estás en la lucha”, le dijo el gobernador al Secretario de Energía.

   Calderón no aceptó, pero tampoco rechazó esa prematura postulación. Habló como quien se prepara a una responsabilidad mayor, más que como quien prefiere esperar a que se cumplan tiempos reglamentarios y políticos: “Así como me han visto luchar en el pasado me verán luchando en el futuro, cuando los tiempos así lo marquen”.

   El mitin había sido expresamente convocado para promover a Calderón a la candidatura presidencial que habrá de competir dentro de dos años. Ramírez Acuña y el resto de los panistas-calderonistas que organizaron la concentración con recursos que no son sustancialmente distintos a los del viejo priismo –luego de los discursos hubo una multitudinaria comida– quisieron aprovechar la presencia de numerosos enviados de prensa que estaban en Guadalajara con motivo de la Cumbre de Jefes de Estado de Europa y América Latina.

   Calderón les recordó a sus partidarios que la Secretaría de Energía sigue siendo su prioridad. Sin embargo aclaró: “Pero quiero decirles que nada me arredra, nada me intimida. Llegado el momento asumiré la tarea si así lo resuelven los panistas”.

   Así que, aun sin decirlo con todas sus letras, Calderón aceptó la postulación. Desde que en septiembre pasado fue incorporado al gabinete presidencial, era evidente que se encontraba en la primera línea de los aspirantes a la candidatura panista. Pero una cosa es que se le considere posible pretendiente y otra, que acceda a que esa aspiración sea amplia y masivamente propagada.

   El mitin que le organizó el gobernador de Jalisco –y al que asistieron todos los miembros de su gabinete, así como varios presidentes municipales– rompe con la mesura que los dirigentes nacionales del PAN habían acordado respecto de las precandidaturas presidenciales. Cuando hace algunos meses, en una de sus reuniones nacionales, ese partido comenzó a discutir cuándo y cómo se realizaría el proceso de selección con vistas a 2006, los panistas encargaron a una comisión el diseño de esas reglas.

   Varios posibles interesados en esa candidatura accedieron a esperar a los plazos formales del partido. El más notorio de ellos es Santiago Creel, cuyo desempeño en Gobernación le otorga una visibilidad cotidiana aunque pocas veces con una imagen favorable. Otros posibles aspirantes como Francisco Barrio, el coordinador panista en San Lázaro, han seguido una estrategia diferente, con un bajo perfil público.

   Quizá Calderón y su grupo de apoyo se animaron a romper la discreción debido a la notoriedad de Creel. Una encuesta del diario Reforma levantada a mediados del actual mayo preguntó, entre posibles votantes panistas, cuál candidato presidencial preferirían. Creel y Marta Sahagún (que aparentemente se ha descartado, aunque quizá no con mucha convicción) obtuvieron, cada uno, el 36% de menciones. Muy lejos de ese reconocimiento Barrio y Calderón fueron preferidos, cada uno, por el 5%. Carlos Medina, que hace pocos días anunció también su interés por buscar la candidatura, fue mencionado por el 4%.

   La postulación de su secretario de Energía colocó al presidente Fox en tal aprieto que, ayer, no tuvo empacho en asegurar: “Me parece que está fuera de lugar y de tiempo lo digo tanto por el secretario como por el gobernador y su equipo”.

   Más claro, no podía expresarse. Calderón, cuya trayectoria en Acción Nacional ha sido vertiginosa y en ocasiones brillante, quiere ser presidente de la República. Pero al titular actual del Ejecutivo Federal esa pretensión le desacomoda el tablero político –si es que tiene uno–. Si el licenciado Fox fuese auténtico árbitro, esa declaración de fuera de lugar le costaría una sanción al secretario Calderón. En este caso, la queja presidencial solo manifiesta el descontrol político que hay, incluso, dentro del equipo gubernamental.

Correo electrónico: rtrejod@infosel.net.mx

Página web: http://raultrejo.tripod.com/

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