Improvisados censores de Internet

Las campañas políticas en YouTube han sido motivo para que se expresen reacciones temerosas, ventajosas y autoritarias. Entre las primeras están las de quienes encuentran en Internet un territorio inexplicable e inmanejable. Los prejuicios que todavía existen acerca de la Red de redes, a la cual el sensacionalismo mediático ha mostrado como reducto de malhechores, llevan a desconfiar de los contenidos que se propalan en ella.

Otra ha sido la reacción de quienes encuentran en los videos de contenido político el pretexto que confirma sus desacuerdos con las actuales reglas para las campañas electorales y los medios de comunicación. Como los contenidos en Internet no están sujetos a las normas que existen para la televisión y la radio, algunos comentaristas se han solazado señalando los excesos que se pueden hallar en el ciberespacio como si de esa manera se demostrara la imposibilidad de regular a los medios de comunicación.

Esas apreciaciones ventajosas, soslayan las enormes diferencias que hay entre los medios tradicionales e Internet. La televisión y la radio tienen responsabilidades que ameritan regulaciones también específicas por tres motivos: sus contenidos se transmiten en el espectro radioeléctrico que es propiedad de la nación, el espacio que utilizan para ello no es ilimitado –por eso el Estado tiene que concesionarles una frecuencia– y la audiencia que llegan a alcanzar es sustancialmente mayor a la que tienen los sitios de Internet sobre todo en países de conectividad precaria como la que tenemos todavía en México.

Tales diferencias ameritan que existan reglas para los contenidos políticos en televisión y radio y las hacen innecesarias, además de indeseables, para un espacio abierto y accesible como es Internet.

La tercera reacción adversa a los contenidos políticamente agresivos en YouTube y otros sitios es la de quienes pretenden extender a la Red las decisiones regulatorias que hay para los medios convencionales. Allí destacan, sobre todo, las posiciones de quienes encuentran sumamente incómodo el espíritu libre de Internet e improvisan argumentos para tratar de censurarlo.

Ayer jueves en Milenio el consejero electoral Marco Antonio Gómez Alcántar publicó un texto vehementemente representativo del síndrome autoritario que se manifiesta respecto de Internet. Comienza tropezándose consigo mismo, porque desde sus primeros párrafos sostiene que el IFE no quiere regular a Internet pero sí a sitios como YouTube:

“…el IFE no pretende regular ese medio ni mucho menos. El IFE lo que ordenó fue que el administrador de una red social o sitio comunitario que opera en internet cumpla con lo que la Constitución dispone en la difusión de propaganda política. Y por ello es necesario precisar que las redes sociales y sitios comunitarios, como YouTube, son medios de comunicación sujetos de regulación interna en el país donde operan, por ello atienden solicitudes de retiro de contenidos que violen derechos de autor, contengan delitos o, según se estipula en el contrato de operación de YouTube, ‘difamen’ ”.

YouTube es parte de Internet pero no es un medio de comunicación en sí mismo. El medio es la Red. El portal de videos es parte de ese medio complejo y amplísimo. Las leyes de cada país protegen los derechos de sus habitantes respecto de lo que se dice y propaga en Internet. Pero esa facultad no se extiende a la protección que el IFE hace de los partidos y las campañas electorales.

Gómez Alcántar considera que el IFE tiene competencia para sancionar contenidos en Internet porque: “El artículo 41 prohíbe a los partidos políticos el uso de expresiones que denigren a instituciones del Estado mexicano o a otros partidos, o bien que calumnien a las personas, sin distinguir o limitar el medio de comunicación. Por ende, si una red social en internet autoriza la difusión de contenidos que violan la norma electoral, dicha difusión puede ser objeto de medidas cautelares por parte del IFE”.

Lo que el IFE puede regular –y es una atribución discutible pero eso dice la ley– es el discurso de los partidos, no a los medios en donde se difunde. La Constitución y la ley electoral obligan al IFE a normar los contenidos electorales en la televisión y la radio. Nada más. Inclusive, la ley le da a la autoridad electoral instrumentos específicos para sancionar no solamente a los partidos sino además a los concesionarios de radio y televisión que la infrinjan.

Si un partido transgrede la ley con los contenidos que difunde en un medio que no sea radio o televisión  el IFE puede sancionar a ese partido, pero no al medio de comunicación. Si un candidato a diputado o su partido publican en un periódico un artículo cargado de injurias y denostaciones contra uno de sus rivales, la autoridad electoral puede sancionar a ese aspirante a legislador o a su organización política pero no tiene atribuciones para castigar al medio de comunicación impreso.

Eso no quiere decir que las difamaciones o calumnias que se expresen en medios radiofónicos tengan que permanecer impunes. La legislación civil ofrece recursos claros para que los ciudadanos se defiendan de agresiones a su fama pública. Pero la capacidad para establecer si se trata de conductas delictivas y en ese caso para imponerles una sanción radica en los jueces.

Cuando algunos consejeros del IFE como el mencionado Gómez Alcántar se quieren arropar en la legislación electoral para sancionar a los particulares, pretenden adjudicarse atribuciones que solamente tiene el Poder Judicial. Esa suplantación de funciones resulta de suyo preocupante pero en este caso, además, implica restricciones deliberadas a la crítica política y a la libertad de expresión.

La discusión sobre la propaganda en YouTube se avivó a partir de la difusión que recibió un video ciertamente injurioso en donde se ridiculiza y acusa al gobernador de Veracruz. Como se comentó en este espacio, sin el escándalo mediático que lo acompañó y sin el afán persecutorio de consejeros como Gómez Alcántar, ese video hubiera tenido una pobre, triste y escasa fama. Allí se encuentra una lección inicial de este episodio. La todavía limitada cobertura que tiene Internet en México, junto con la oceánica variedad de contenidos que hay en la Red se amalgaman para que, en nuestra sociedad, un contenido intencionalmente político y alojado en el ciberespacio únicamente alcance éxito si es propagado por los medios de comunicación convencionales.

Preocupado por la vulnerada fama pública del gobernador de Veracruz, el consejero Gómez Alcántar distorsiona el sentido de la ley y le atribuye al IFE capacidades que no tiene. Gómez dice que la autoridad electoral debe aplicar la ley “con independencia de quien sea el emisor del mensaje. Así lo establece el artículo 365, párrafo 5, del Cofipe”. Sin embargo ese apartado del Código Federal Electoral faculta al IFE para requerir a cualquier persona la entrega de informaciones y pruebas que sean necesarias para desahogar una queja ante la propia autoridad electoral, no para sancionar a los particulares.

El video acerca del gobernador Fidel Herrera, por cierto, sigue siendo muy visto tanto en YouTube como en otros sitios de videos en la Red. El consejero Gómez Alcántar también se equivoca cuando dice que YouTube retiró el video aunque lamenta que no lo haya hecho por disposición del IFE sino a petición de la empresa titular de los derechos de autor de la canción que es parodiada en el multicomentado video.

Hace una semana decíamos aquí que a consecuencia de la involuntaria promoción que le dieron algunos consejeros del IFE el video, colocado en YouTube por un internauta que se identifica como “mario69”, había sido visto por 46 mil usuarios de ese servicio. Ayer jueves la cifra había aumentado a 158152. La copia del mismo archivo que colocó “yel8548” pasó de 19800, a 37965 visitas.

Así que no es cierto que el IFE tenga atribuciones para censurar expresiones de los ciudadanos; no es cierto que pueda intervenir en Internet; no es cierto que la autoridad electoral sea la vía adecuada para defender a los ciudadanos de calumnias en el ciberespacio o fuera de línea. Ni siquiera es cierto que ese infamatorio video ya no esté en Internet.

Publicado en eje central

Anuncios

Un comentario en “Improvisados censores de Internet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s