Traslado de poderes a Ciudad Juárez, forma y fondo

La propuesta del gobernador de Chihuahua para trasladar a Ciudad Juárez los poderes de ese estado puede ser considerada como alarde simbólico que no va al fondo de los problemas de esa población fronteriza. Ayer mismo, el presidente nacional del PAN consideró que tal medida es artificial y propagandística. Pero tiene una importancia simbólica que será difícil regatear.

Una semana después del asesinato de 16 muchachos, ninguna autoridad había ofrecido respuesta satisfactoria alguna a esa masacre en la colonia Salvarcar. Las pruebas contra los presuntos responsables presentados por las autoridades judiciales del estado no han sido suficientemente sólidas. El alcalde de Ciudad Juárez insiste en la hipótesis de la supuesta complicidad con el narcotráfico de algunos de los jóvenes asesinados esgrimiendo como evidencia fotografías de armas que al parecer había en el teléfono celular de una de las víctimas.

El gobierno federal ha transitado de la estupefacción, a la confusión respecto de la violencia en Juárez. El presidente de la República, que inicialmente propaló la versión de la presunta culpabilidad de algunos de los asesinados, habla una semana más tarde de una nueva estrategia contra el narcotráfico en Ciudad Juárez.

La clase política nacional y local, también desconcertada pero además con deplorables intentos para politizar el asesinato de los jóvenes estudiantes, se ha enfrascado en dimes y diretes que inquietan en todo el país y seguramente causan indignación en Ciudad Juárez.

Los juarenses no han tenido el respaldo que requieren. Mientras en la capital del país aumenta la discusión sobre las maneras para enfrentar al narcotráfico, ellos siguen padeciendo una violencia ahora extendida y en buena medida incontrolable.

Muchos habitantes de Ciudad Juárez consideran que la presencia del Ejército ha traído más perjuicios que ventajas. Quizá sin el contrapeso que han significado los militares, las bandas delincuenciales se habrían adueñado todavía más del territorio y la vida social en esa ciudad. Pero la desesperación que suscitan episodios como el del domingo 31 de enero, aunada a una sorda violencia cotidiana que perpetran ya no solamente los grandes grupos criminales sino pequeñas y agresivas pandillas que se han extendido en el río revuelto que es Ciudad Juárez, puede conducir a abominar de la autoridad federal con tal de recuperar algo de tranquilidad aunque sea temporal.

El presidente Calderón se inquietó públicamente por la agresión al futbolista Salvador Cabañas y más tarde acudió a varias de las regiones afectadas por los temporales de la semana pasada. Sin embargo ese sentido de la oportunidad no quiso tenerlo para confortar a las familias de los muchachos asesinados en Salvarcar.

Ese contraste ha sido ampliamente comentado. Hoy lunes el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, estará en Ciudad Juárez. Pero al presidente Calderón, que una semana antes viajó a Japón, la distancia entre el Distrito Federal y la antigua Paso del Norte parece resultarle todavía insalvable.

En esa circunstancia, la iniciativa del gobernador José Reyes Baeza podrá ser fundamentalmente simbólica y tener numerosas limitaciones. Pero constituye un gesto de acercamiento y quizá de compromiso con los habitantes de Ciudad Juárez que ninguna otra autoridad ha querido tener en los tiempos recientes.

Trasladar los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial a Ciudad Juárez no resuelve las urgencias fundamentales de esa población pero en política, como decía uno de los clásicos mexicanos de estos asuntos, la forma es fondo. Esa decisión simbólica solamente tendrá eficacia si es acompañada por una profunda y diversa acción para normalizar la vida en Ciudad Juárez. De otra manera, en poco tiempo a Reyes Baeza le culparán por haber postergado las medidas necesarias para blindar a los juarenses contra la delincuencia organizada.

Por lo pronto la iniciativa del gobernador, con todo lo discutible que pueda resultar, le ofrece a la clase política de Chihuahua, pero también de todo el país, la oportunidad de hacer a un lado diferencias para enfrentar todos juntos a las pandillas criminales. Seguramente a muchos no les gusta que esa propuesta la hagan el gobernador y su partido, el Revolucionario Institucional. Pero la situación de Juárez y, con matices, de buena parte de Chihuahua, tendría que propiciar un serio realineamiento de las fuerzas políticas locales y nacionales.

No parece, sin embargo, que ese será el camino de la política en aquella entidad. Ayer domingo el PRD, que tiene escasa presencia política en Chihuahua, exigió la desaparición de poderes en el estado. Esa sí que es una propuesta que solamente busca reflectores y propaganda. Anoche, por otra parte, la Secretaría de Gobernación le respondió a Reyes Baeza con un informe de lo que el gobierno federal ha hecho en Ciudad Juárez pero sin la autocrítica indispensable para entender por qué, a pesar de todo eso, la criminalidad aumenta. Palabras, promesas, pugnas, no las respuestas que quieren los juarenses y el país.

Publicado en eje central

Anuncios

Un comentario en “Traslado de poderes a Ciudad Juárez, forma y fondo

  1. Es evidente que la medida de Reyes Baeza de trasladar la capital del estado a Juárez es solamente alarde simbólico. La situación de extrema violencia en Ciudad Juárez lleva años, ha estado presente en la región desde mucho antes que Reyes Baeza llegara al poder como todos sabemos. Sin embargo, no fue hasta después de un evento tan lamentable como la masacre de Villas de Salvarcar, que el señor gobernador de Chihuahua se dignó a mirar a la piedra del zapato en su mandato que es Ciudad Juárez. Y es que no se puede tapar el sol con un dedo. ¿Cómo seguir ignorando a Juárez? ¿Cómo ignorar a la ciudad más violenta del mundo? Si hasta en países tan remotos como Rusia o Nueva Zelanda se habla de la terrible masacre.
    La indiferencia del gobierno estatal de Chihuahua hacia la ciudad fronteriza obviamente no podía continuar, algo había que hacer para acallar las críticas, y qué mejor idea que trasladar la capital a Juárez ¿no? Con esta acción, el señor gobernador ‘mataría dos pájaros de un tiro’ (ni los pájaros se salvan). Por una parte, bajo esta acción de traslación de poderes, Reyes Baeza se presenta a sí mismo como una autoridad solidaria y responsable con la comunidad juarense. Por otra parte, gana terreno político para su partido en las próximas elecciones. Pero esto no es nada nuevo. En sí, no es más que una estrategia política en la que todos sacan algo menos los juarenses. Y es que la población de esta ciudad ya no es tan inocente y tolerante como antes. Hemos perdido toda confianza hacia el gobierno en todos sus niveles. Ya no pedimos ayuda, la exigimos.
    La reciente visita del gobernador del estado a los familiares de las víctimas de la masacre no debería ser tomada como un acto de cortesía o como una atención solidaria, ya que no fue esa su naturaleza, sino algo que no podía ser postergado, una parodia de efectividad traducida en un breve acto de presencia. Pero, sin duda, una imagen vale más que mil palabras, es así como la imagen de Reyes Baeza en los medios de comunicación dando palabras de aliento a los familiares de los afectados, cobra mucho más peso que las vagas palabras del presidente Felipe Calderón desde el Japón.
    Ahora, mientras el gobierno federal discute con el estatal sobre la traslación de poderes a Juárez, la comunidad fronteriza sigue sin respuestas ni acciones claras, precisas y efectivas para el problema de la violencia. Queda claro que el gobierno, en cualquiera de sus niveles no da ‘paso sin huarache’, como demuestra el proceder de Reyes Baeza por ejemplo.
    Así pues, los juarenses seguimos en el desamparo, en un limbo de arena y sangre. Somos los hijos de nadie, los olvidados, ya que ni el presidente municipal, José Reyes Ferriz se anima a pasar la noche en ésta ciudad, sino en la tranquila y segunda ciudad más segura de Estados Unidos, El Paso.
    Estamos cansados, hartos. Basta de politiquerías! En Juárez queremos acciones concretas, desarrolladas en nuestro municipio y no desde el Congreso, por personas insensibles que poco saben de la seriedad de la situación.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s