Royal Tour, bluff de Presidencia

 

Varios periodistas despistados, y no pocos simplemente gacetilleros, repitieron sin pensar en ello la consigna propagandística de la Presidencia de la República. “The Royal Tour”, dijeron, tendría una audiencia potencial de 100 millones de televidentes la noche del jueves 22 de septiembre durante su estreno en la televisión pública de Estados Unidos.

Calderón: mucho esfuerzo y poca audiencia

Una y otra vez, en comentarios lo mismo que en notas informativas, se difundió la misma cifra. Durante la presentación en Nueva York del programa estelarizado por el presidente Felipe Calderón, tanto como días antes en boletines de la oficina de prensa de Los Pinos, se dijo que los televidentes potenciales serían 100 millones. Pero además, se informó, llegarían a 300 millones cuando el programa fuera difundido en otros países.

Con esas cifras, la Secretaria de Turismo y la propia Presidencia quisieron anticiparse a los cuestionamientos por el tiempo y la infraestructura estatal que el presidente Calderón invirtió en la grabación, durante varios días, del programa en donde aparece nadando y escalando, entre otras actividades. 

Pero esa cifra será inalcanzable, por mucho que el presidente se haya esforzado en tan vistosas peripecias.

Los programas de la cadena PBS son transmitidos por docenas de estaciones en todo Estados Unidos. Entre todos ellos, alcanzan una audiencia de 124 millones de televidentes al mes. Se trata de televidentes que sintonizaron alguno de esos canales en algún momento del día y en algún día del mes.

Si las expectativas del gobierno mexicano se hubieran cumplido, The Royal Tour habría logrado, en un solo programa, el 80% de toda la audiencia que obtiene en un mes.

Ningún programa de televisión en Estados Unidos alcanza tales cifras. La semana anterior, del 6 al 12 de septiembre de 2011, el programa con más televidentes en Estados Unidos fue el futbol americano del domingo, transmitido en la cadena NBC y con una audiencia de 23.4 millones de personas. Le siguieron el programa previo al futbol en esa misma cadena, con 18.3 millones y la serie de concurso “America’s Got Talent” con 14.4 millones.

Es decir, para alcanzar la mitad de la audiencia estimada por el gobierno mexicano, “The Royal Tour” tendría que haber sido vista por una cantidad de televidentes equivalentes casi a los que miraron los tres programas de mayor audiencia en la semana previa.

Los ratings anteriores incluyen programas de fin de semana. Entre semana los televidentes son menos. El día anterior a la exhibición de “The Royal Tour”, el miércoles 21 de septiembre a las 9 de la noche, el programa de mayor audiencia fue “Modern Family” –respaldada por una enorme propaganda debido a que tres días antes ganó varios premios Emmy– con un rating de 14.3 millones de personas.

El programa del presidente Calderón habrá estado muy lejos de esas cifras de audiencia. La Presidencia de la República difundió esos datos porque fue engañada por los productores del programa, o porque quiso engañar con tales cifras a los mexicanos.

En cualquiera de las dos posibilidades, estamos ante las consecuencias del deslumbramiento que el presidente Calderón experimenta ante la televisión. En ese asunto, como en otros, el actual presidente ha involucionado a una situación igual, o peor, que su antecesor Vicente Fox.

Anuncios

2 comentarios en “Royal Tour, bluff de Presidencia

  1. Raúl, como siempre, buen periodista de investigación, bien documentado!
    Es un fenómeno muy común el la TV y en los medios de comunicación en general, “hacer cuentas alegres”, inventar cifras, y para muchas entidades, “justificar” gastos de las grandes inversiones en que incurren para tener “cobertura” o “presencia” o “imagen”. Un abrazo!

  2. Sospechar que las cifras mencionadas en este excelente artículo son “las cuentas del gran capitán” es más que generoso. En realidad se trata de una incompetencia casi criminal, tanto de los planificadores como de los ejecutores de estas acciones.
    Es regla general en este Gobierno la designación de comunicadores (directores, coordinadores, directores generales) inspirada en comuniones partidarias, casi siempre de nivel mínimo, y no en la capacidad profesional o la experiencia constatable de los designados.
    Los recursos financieros destinados a estos “programas” son literalmente incalculables, y la rendición de cuentas, nula.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s