Sociedad y poder

Hipótesis de trabajo: las encuestas no fallaron

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Versión ampliada del comentario presentado en Hoy por hoy, de W Radio, el jueves 5 de julio por la noche.

Las encuestas y los encuestadores están siendo víctimas del éxito que habían tenido para diagnosticar a la sociedad mexicana y, al mismo tiempo, del sobredimensionamiento de sus capacidades. Varios de los principales encuestadores, y sobre todo los medios de comunicación

Ilustración tomada de http://www.laprimeraplana.com.mx

para los que han trabajado, infringieron un principio fundamental de la demoscopia: pretendieron que las encuestas son pronósticos capaces de anticipar el comportamiento de los ciudadanos.

Los conductores y operadores de medios de comunicación que ahora se conduelen porque la votación del 1 de julio no se ajustó al diagnóstico que hicieron sus encuestas cometen un error garrafal. Creyeron que la “eficacia” de tales sondeos quedaría verificada en el resultado de las elecciones. Se engañaron a sí mismos, creyendo que las radiografías de instantes específicos que hacían sus encuestas habrían de reproducirse en las urnas. No tomaron en cuenta que la sociedad mexicana es tan heterogénea como, en algunos de sus segmentos, inconsistente en materia de opiniones políticas.

Las encuestas diagnosticaron con relativa exactitud el estado de ánimo de los ciudadanos antes de las elecciones. Las votaciones en las urnas del domingo pasado tuvieron diferencias con aquellas mediciones por lo menos debido a tres circunstancias que propongo para su evaluación.

Uno. Las encuestas no alcanzaron a registrar, al menos con claridad, las decisiones de última hora. Según el sondeo al pie de las casillas que levantó Reforma, el 10% de los electores decidió su voto el mismo día de las elecciones y un porcentaje similar lo hizo en la semana anterior.

Dos. Ese cambio fue especialmente acentuado entre los jóvenes. Pocos días antes del 1 de julio la mayoría de los votantes de 18 a 21 años prefería votar por Enrique Peña Nieto. Esa preferencia se modificó a favor de López Obrador.

Tres. Cuando se levanta una encuesta la gente responde que votará por uno y otro candidato pero, además, hay una porción de ciudadanos que aún no ha definido su voto o que simplemente no quiere responder. Los porcentajes de esos “indecisos”, los encuestadores acostumbran reasignarlos suponiendo que votarán en las mismas proporciones que quienes ya han resuelto su voto. Allí se originó un error metodológico que ha sido responsabilidad de varios de los encuestadores más destacados pero, también, de los medios de comunicación que les exigían datos con la preferencia de los indecisos ya agregada.

En las últimas encuestas levantadas por GEA-ISA (27 de junio), Consulta Mitofsky (24 de junio), Buendía y Laredo (24 de junio) y Parametría (23 de junio) los porcentajes para Enrique Peña Nieto fueron cercanos a la votación del 1 de julio. Se trató del 39.5%, 38.4%, 41.2% y 35.5% que son razonablemente similares (dentro de un margen de error del 3%) al 38.2% que obtuvo el candidato del PRI. Sin embargo, cuando recalcularon esa información añadiendo a los indecisos, los resultados publicados con más notoriedad por los medios de comunicación que difundieron los resultados de tales encuestas fueron 46.9% (Milenio/ GEA-ISA), 44.5% (Radio Fórmula / Consulta Mitofsky), 45% (El Universal / Buendía – Laredo) y 43.9% (El Sol de México / Parametría). Todos estos datos están tomados del compendio que publica el sitio ADNPolítico.com.

La intención de voto por López Obrador estuvo sin duda menospreciada en tales encuestas. Sin embargo era demasiado similar en todas ellas para suponer que hubo un error metodológico. GEA-ISA registró una preferencia del 24.1% para ese candidato. Consulta, el 25.4%. Buendía, 23.8%. Parametría, 23.3%. Todo parece indicar que una porción de los votantes obradoristas no quiso manifestar sus simpatías electorales. Y al final, los indecisos de la semana anterior se inclinaron más por López Obrador que por otros candidatos. López Obrador recibió el 31.5% de los sufragios. Los porcentajes de intención de voto anunciados por las casas encuestadoras cuando reasignaban sus datos, fueron: 28.5% (GEA-ISA), 29.4% (Consulta), 27.9% (Buendía) y 28.7% (Parametría). En ese caso, la reasignación se quedó corta.

Nadie puede asegurar, con datos en la mano, que los resultados de las encuestas hayan beneficiado al candidato que iba adelante en esas mediciones. Es posible que alguna porción de los electores haya querido votar por el que sabían que estaba ganando. Pero el conocimiento de esa ventaja también pudo suscitar dos comportamientos distintos. Por una parte, algunos simpatizantes de Peña Nieto que sabían que su candidato iba adelante pudieron haber dejado de ir a votar, confiados en la tendencia que marcaban las encuestas. Por otra, los adherentes de otros candidatos pudieron haber tenido motivos adicionales para redoblar sus esfuerzos, especialmente quienes simpatizaban con el incremento en las preferencias por López Obrador. En las experiencias internacionales hay ejemplos de todas esas actitudes.

En todo caso, al no aclarar las limitaciones de sus encuestas, las firmas encargadas de tales mediciones dejaron correr la especulación de los medios que quisieron predecir el futuro. Y eso, hasta la fecha, no lo han conseguido ni siquiera los mayas. Bueno, eso espero.

Written by Raúl Trejo Delarbre

julio 5, 2012 a 9:31 pm

9 comentarios

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  1. Es un buen análisis, pero habría que evaluarla con mayor rigor.

    Gustavo Olguin Vega

    julio 5, 2012 at 9:41 pm

  2. Señor Delarbre, sus comentarios no pasan de ser meras especulaciones, buenos deseos para descargar de su responsabilidad ética y profesional a las encuestadoras. Desde que sus resultados comenzaron a ser sospechosos por inverosímiles, se hicieron múltiples comentarios técnicos al respecto de sus metodologías, así como de su actuación en la elección pasada, demostrándose cuáles son las artimañas que al menos dos de ellas utilizaron para simular el repunte de Calderón respecto de López Obrador.

    Lamento no poder encontrar cómo decirlo de manera delicada, pero usted es un experto en comunicación, no en estadística. Como tal, sabe que los medios de comunicación influyen fuertemente en la opinión de las personas (si no, ninguna empresa de comida chatarra o de productos milagrosos utilizaría la TV para anunciar su basura), y sabe también perfectamente que las encuestas a modo difundidas a través de la televisión son un poderoso mecanismo de influencia electoral. Es peligroso y bastante cuestionable que usted se arrobe el derecho a calificar las encuestas como un perito en la materia, cuando no lo es; y pero aún, sin ningún dato técnico. Pero bueno, ya que el conocimiento no es exclusivo de nadie, ni está ligado a las credenciales, le invito a rebatir esta nota que compartí hace tiempo en el portal de Milenio, específicamente en la columna de Ciro Gómez Leyva respecto del anuncio del tracking diario de GEA-ISA para Milenio, y que por supuesto, desapareció:

    Encuesta de seguimiento diario MILENIO-GEA/ISA
    POLÍTICA, VOTOXVOTO 2012 PRESIDENCIAL • 23 MARZO 2012 – 6:02AM — PERLA.RODRIGUEZ
    Si en este momento se celebraran las elecciones para la Presidencia de la República, ¿por quién votaría usted?

    http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/69508a81215c1944961855c574833685

    En el documento de GEA/ISA “ESCENARIOS POLÍTICOS, 2004-2006: GOBERNABILIDAD Y SUCESIÓN, Encuestas para la jornada electoral, Informe técnico de resultados” fechado en agosto de 2006 (http://www.ife.org.mx/documentos/proceso_2005-2006/encuestas_2006/EncSalida_ConteoRap/encuestas_entregadas/GEA-ISA_InformeTecnico.pdf), señalan en la pag. 4 como justificante de lo que ud. comenta que “En marzo, de nuevo la encuesta GEA-ISA fue la primera en detectar la delantera de Felipe Calderón y en junio fue la más precisa de todas las encuestas preelectorales.”
    Sin embargo, en la pag. 17 de ese mismo informe correspondiente a la citada última encuesta preelectoral, los resultados fueron Felipe Calderón 38.4%, López Obrador 36.0%, con un margen de error nada pequeño de /- 3.3%. Así mismo, en la pag. 2 de su Encuesta de Salida indican que “esta encuesta sobreestimó la ventaja de Felipe Calderón sobre Andrés Manuel López Obrador, al estimarla en más de dos puntos porcentuales”, mientras que en la pag. 2 de su conteo rápido aceptan que “este conteo rápido sobreestimo la distancia entre Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador, al calcularla en poco más de punto y medio porcentual.” ¿Cuál precisión?
    Por otra parte, en la pag. 77 de ese informe final se aporta información sobre el momento de decisión del voto del electorado que contradice el supuesto cruce de marzo (pag. 15) entre Calderón y AMLO:

    http://img855.imageshack.us/img855/7125/geaisainffinpag77.png

    Si usted suma los porcentajes del total de votantes correspondientes a cada momento señalado, verá que falta un 8% correspondiente a los que no saben o no contestaron, que GEA/ISA cataloga como “indefinidos”. Ya que en la pag. 145 del documento se indica que a este sector se le aplicará “la simple exclusión, para fines de cálculo de proporciones… por lo que para fines de estimación únicamente se consideraron los casos en que el entrevistado había reportado el sentido de…”, en este caso, su momento de decisión del voto. Haciendo este ejercicio con los datos aportados en este gráfico, se obtiene lo siguiente:

    http://img59.imageshack.us/img59/9083/geaisainfin78sinindef.png

    ¿En qué momento se da el supuesto cruce de marzo si de acuerdo con sus propios datos Calderón jamás superó a AMLO? Para tratar de ocultar este error garrafal, GEA/ISA suma deshonestamente el 8% de indecisos al sector de quienes “siempre” tuvieron claro el sentido de su voto para favorecer a Calderón en el gráfico de la pag. 78. Sin embargo, la deshonestidad de esta artimaña queda de manifiesto cuando, con la misma arbitrariedad, se suma ese 8% de indecisos al sector de quienes definieron su voto al conocerse los candidatos. Los resultados son muy distintos a lo que se reporta:

    http://img807.imageshack.us/img807/6896/geaisainfin78indefcand.png

    Por último, que las encuestas de opinión influyen en los resultados electorales a través de efectos como el Backwagon o el Underdog es un hecho conocido desde hace décadas. Un ejemplo de ello puede encontrarlo en el siguiente estudio académico: http://permalink.lanl.gov/object/tr?what=info%3Alanl-repo%2Flareport%2FLA-UR-09-01513
    que aparece publicado en forma final en: http://www.springerlink.com/content/2840288845334859/
    Puedo mostrarse también con los propios datos de GEA-ISA porqué la metodología del tracking diario (mostrada aquí: http://impreso.milenio.com/media/flash/milgeaisa.pdf
    ) es una burla.

    De acuerdo con la encuesta preelectoral de GEA-ISA en el 2006, sus “acertados” resultados con un margen de precisión de 3.3% al 95% de confianza se obtuvieron de una muestra de 400 secciones electorales y 1,374 entrevistas válidas en un muestreo de tres etapas.

    http://img840.imageshack.us/img840/1820/geaisainffinpag17.png

    Ahora en 2012, GEA-ISA pretende hacernos creer que usando el mismo método trietápico pero con tan solo 144 secciones y 1,152 entrevistas efectivas la precisión mejora a 3% al mismo 95% de confianza… ¿ya hacen milagros?

    http://img100.imageshack.us/img100/1379/geaisadailytrackpag09.png

    Yo creo que en efecto son encuestadores milagrosos, porque en realidad el muestro diario se efectúa en tan solo 48 secciones, a razón de 8 encuestados por sección:

    http://img99.imageshack.us/img99/8558/geaisadailytrackpag07.png

    Por lo tanto, estas encuestas NO TIENEN NINGUNA CREDIBILIDAD pues carecen del más elemental rigor científico, y hasta de congruencia con el sentido común.

    NOTAS:
    1) La actualización del listado de secciones de 2006 a 2012 no es un factor de peso en los cálculos, como puede verse en: http://www.ife.org.mx/docs/IFE-v2/DEOE/DEOE-ResultadosElectorales/Resultados_Electorales_DEOE/Tabla_de_Equivalencias_Seccionales/tabla_equivalencias_seccionales.xlsx
    2) Los documentos citados fueron obtenidos al momento de su publicación de la página de GEA-ISA. Ignoro si aún sigan en línea en el sitio, pero imagino que la empresa no tendrá ningún inconveniente en volverlos a publicar o en hacérselos llegar si se lo solicita.

    PD: También hay de Mitofsky, por si gusta debatir sus metodologías también…

    Nokyare Reloaded

    julio 5, 2012 at 11:27 pm

  3. Nokyare Reloaded

    julio 5, 2012 at 11:50 pm

  4. Aprecio el esfuerzo del contribuyente a este espacio que firma “Nokyare” (sic) para ilustrarme acerca del arte de las encuestas. Lamento decirle que buena parte de su argumentación me resulta incomprensible o ilocalizable. Sus juicios los asesta con un desparpajo muy notable. Asegura que mis comentarios son nomás “meras especulaciones” sin explicar por qué, asume qué pienso acerca de los medios son tomarse la molestia de averiguarlo, me descalifica como opinador sobre encuestas sin conocer mis trabajos sobre el tema (y me culpa por “arrobarme” el derecho de ocuparme de este asunto, lo cual francamente eso sí me causa mucho “arrobo”). El texto que con nula elegancia me invita a “rebatir” es irrebatible, lo confieso, pero no por la solidez de sus razones sino por la incoherencia en su estructura. Algunas de las ligas que coloca no tienen relación con el párrafo precedente, hace afirmaciones que no comprueba (por ejemplo acerca de las encuestas de GEA-ISA que fueron las que mejor diagnosticaron la cercanía de votos entre Calderón y AMLO en 2006), etcétera. Entre lo que sí entendí, encontré un punto de vista similar al que ofrezco en el texto que suscitó esa reacción tan frenética del señor Nokyare: a él, como a mí, le preocupa el manejo que hacen los encuestadores de la información acerca de los votantes indefinidos. Lástima que él no contribuya a crear un contexto de discusión.

    Raúl Trejo Delarbre

    julio 6, 2012 at 7:40 pm

  5. Buenas noches estimado Raúl:
    Su entrada de blog despertó en mí una duda que ya venía incubándose desde las campañas electorales y es la siguiente: es posible que las líneas editoriales de cada medio de comunicación influyan, aunque sea ligeramente, en los resultados de las casas encuestadoras que contratan.
    Retomando brevemente a Nokyare, “sabe que los medios de comunicación influyen fuertemente en la opinión de las personas (si no, ninguna empresa de comida chatarra o de productos milagrosos utilizaría la TV para anunciar su basura), y sabe también perfectamente que las encuestas a modo difundidas a través de la televisión son un poderoso mecanismo de influencia electoral”.
    Cuando se hablaba de los resultados de las encuestadoras en los medios de comunicación casi nunca se daba el nombre de quienes las pagaban, todo se manejaba en un ambiente bastante etéreo y siempre falto de contexto. Cada medio de comunicación tiene su línea editorial, la cual es muy respetable, sin embargo no sé si fuese posible que ésta influyera, aunque sea ligeramente, en los resultados de sus contratados.
    De no ser por un programa dedicado a los encuestadores moderado por Leo Zuckermann, yo no sabría que Ulises Beltrán trabaja para la Cadena Tres y el Excelsior de Mario Vázquez Raña; que GEA-Isa hacía lo propio para Milenio y Milenio TV (Ciro Gómez, Carlos Marín) y que Abundís trabaja para la OEM (eufemismo del conglomerado Esto, EL Sol y La Prensa, que encabezó de manera mendaz y unánime la visita de Peña Nieto a la Ibero en una portada detestable). Ya conocía, por otro lado, la relación laboral entre Mitofsky y Televisa (aunque en el programa de marras, Roy Campos dijo trabajar para la CIRT, un eufemismo de Televisa).
    ¿Es posible, le repito, que la línea editorial de cada medio de comunicación influya, en cierto grado, en los resultados de las encuestadoras que contratan? De ser afirmativa su respuesta, en qué grado. De ser negativa, ¿cómo demonios explicar la sobrestimación unánime de Peña Nieto así como la subestimación de López Obrador? Ahora resulta que la encuestadora de Reforma, vilipendiada por este grupito cerrado de cuatro o cinco “encuestadoras serias” -Zuckermann dixit-, fue más precisa en todo.
    Claro, se curan en salud diciendo que sus demás proyecciones resultaron exactas, pero en este país fuertemente presidencialista, flaco favor le hicieron a los votantes cuya ÚNICA fuente de información es el televisor difundiendo resultados poco precisos y que vaticinaban un carro completo priísta.
    Vaya que si tienen bien ganado su actual desprestigio, por tercera elección presidencial consecutiva.
    He ahí mis inquietudes.
    Saludos
    Carlos León Ibarra

  6. Estimado Señor Delarbre:

    Discúlpeme si de manera errónea asumí que conocía el significado del verbo especular. En atención a mi descuido, le transcribo la tercera acepción del vocablo según la RAE: “Perderse en sutilezas o hipótesis sin base real.”

    En este sentido, ¿qué base real, objetiva y matemáticamente contundente tienen afirmaciones como “las encuestas diagnosticaron con relativa exactitud el estado de ánimo de los ciudadanos antes de las elecciones” o “(la intención de voto por AMLO) era demasiado similar en todas ellas para suponer que hubo un error metodológico”? ¿Hay de su parte algún cálculo objetivo que sustente la exactitud de las encuestas o que demuestre la corrección de su metodología? Apórtelos y sea entonces quien contribuya a crear un contexto de discusión en términos objetivos, eruditos y comprensibles, ya que mi texto no lo es para su iluminada conciencia, quizá porque aborda la discusión estadística desde un enfoque matemático y no sociológico, como el sentido común (y la legislación vigente) lo demandarían. Yo insisto, mientras no aporte dichos cálculos, en que usted pretende vender la idea de que las encuestas fueron adecuadas porque todas dieron el mismo resultado equivocado, sin tener la menor idea de que ninguna soporta de manera individual un análisis de error estadístico básico, o de que en su conjunto se alejan peligrosamente de la ley de los grandes números, que es un pilar de la estadística, y eso tan solo por dar un ejemplo.

    La verdad es ésta: violando los principios rectores de imparcialidad y certeza del 41 constitucional, las casas encuestadoras y los medios de comunicación se aliaron para implantar en el electorado la falsa matriz de información de que la ventaja de EPN era inalcanzable. La realidad los rebasó y tuvieron que valerse de otras artimañas en el manejo de los datos del PREP y el Cómputo Distrital para poder sostener de manera artificial un triunfo “ganado” no en la mesa (como tan lamentablemente se apresuró a señalarle a AMLO antes del cómputo distrital el presidente del TEPJF, en el más puro estilo de los jueces sometidos a los intereses de los poderes fácticos), sino en las pantallas de televisión y en las páginas de los diarios. Y me encantaría demostrarlo frente a los presidentes de todas esas casas encuestadoras en cualquier instituto de Estadística del mundo: una quimera en un país donde la opacidad y la especulación, no la transparencia y la objetividad, son el sustento de toda prueba “científica” de carácter electoral.

    En fin, hace bien el Señor Delarbre en promover la idea oficial de que López Obrador está loco, de que nuestras instituciones son las entidades más honestas y maravillosas del universo, y de que debemos consentir los fraudes y los robos (y hasta el asesinato negligente de niños en guarderías subrogadas, o la pederastia consentida desde los ejecutivos estatales) siempre que la investidura de un tribunal los convalide legalmente: esa es la actitud democrática que nos garantizará una vida sin sobresaltos en el México del PRI. Yo, que soy un tanto cuanto tonto, prefiero hacerlo mediante un seudónimo: si mi cuenta de facebook fue eliminada por decir lo que pienso, siempre puedo sacar otra. Mi vida, mi salud y la de mi familia, no.

    Venga pues, a apoyar el ACTA y la Ley de Seguridad Nacional. Los fantasmas del 68 se lo agradecerán.

    Nokyare Reloaded

    julio 25, 2012 at 2:14 pm

  7. Sr Nokyare, especular se puede volver un arte, incluso, una actividad más que bien pagada, como lo demuestra el caso del Sr Delarbre, que con especulaciones, sustenta la “veracidad” de las especulaciones “a modo” de las encuestadoras, Gracioso juego de palabras que dista de serlo cuando las consecuencias de ello nos atropellan en el día a día,
    Al final, los encuestadores ganaron, los estafadores, ganaron, los “especuladores” ganaron, y el país y los mexicanos, perdemos como ya es costumbre.

    Cuando llegará el día que larguemos a tanto especulador, ya sea de encuestas o de escritos que pretenden convalidar con sus malas costumbres lo que debería ser un delito en cualquier país.

    Cuando llegará el día que los Nokyares con toda su inteligencia y honestidad sean las plumas más leídas…

    Eliza Beth

    julio 30, 2012 at 7:29 pm

  8. Las preguntas del señor “Nokyare” son de una retórica tan ampulosa que hay quienes creen que está rebatiendo. Lo que hace, fundamentalmente, es esparcir pequeñas insidias. Cuando pregunta , ¿qué base real, objetiva y matemáticamente contundente tienen afirmaciones como “las encuestas diagnosticaron con relativa exactitud el estado de ánimo de los ciudadanos antes de las elecciones” indica que no leyó mi texto. Las encuestas se aproximaron al resultado electoral cuando ofrecieron diagnósticos muy similares a los porcentajes de votos del 1 de julio. Así lo explico en mi artículo. Por eso no hace falta evaluación matemática alguna a menos que Mr. Noky considere que se requiere de mucha sofisticación matemática para entender que 39% o 38% son porcentajes cercanos al 38.2% ¿Es tan difícil comprenderlo? Para Mr. Noky evidentemente sí. Quizá al déficit de escolaridad que manifiesta se añade una notoria dificultad para diferenciar los hechos, de sus deseos. Por eso se hace bolas hablando de “artimañas” que no demuestra en el manejo del PREP, entre otras afirmaciones sin sustento. De sus ironías tampoco vale la pena ocuparse con detenimiento.

    Raúl Trejo Delarbre

    agosto 5, 2012 at 5:57 pm

  9. No Sr. Delarbre, lo que a Mr. Noky le encantaría saber es en qué escuela del SNTE estudió, para atreverse a justificar de manera tan ineficaz como pedestre las conductas aberrantes que se muestran en las siguiente gráficas obtenidas de la tabla de animal político a la que usted hace referencia en su texto:

    Preferencia Bruta:
    http: //img42.imageshack.us/img42/9718/brutastrejodelarbre.png

    Preferencia Efectiva:
    http: //img204.imageshack.us/img204/9522/efectivastrejodelarbre.png

    En teoría, la preferencia bruta es simplemente el porcentaje de personas que declaran su voto por un cierto candidato respecto del total de entrevistas hechas, y por tanto no deberían tener un error asociado. Sin embargo, asumiendo el error de la encuesta (que es el que se calcula para los resultados efectivos, obtenidos a partir de los factores de expansión), la tendencia de la preferencia bruta de todas aquellas realizadas a partir de que se definió a Gabriel Quadri como candidato del PANAL es la de coincidir “con una exactitud razonable” con los resultados oficiales de EPN y GQT, y de menospreciar sistemáticamente y sin ninguna “exactitud razonable” no sólo a AMLO, sino a JVM, en mayor medida al primero (alrededor de 7%) que a la última (cerca de 5%).

    Sin embargo, la votación efectiva no coincide con estos números, pues la de EPN está sobrestimada notoriamente durante toda la campaña, mientras que JVM y GQT están dentro de la razonable exactitud con los resultados oficiales -incluso en sus valores medios- en la mayor parte de la misma. AMLO, por el contrario, sólo alcanza a rozar con mucha imaginación al resultado oficial cuando se consideran los valores máximos de su intervalo de error ya bien al final de la etapa proselitista.

    Y no, esta conducta no tiene que ver nada con la no respuesta, como puede verse en la gráfica de la preferencia bruta, donde la única correlación es que a mayor no respuesta es menor la preferencia bruta para EPN. Así mismo, usted no aporta ningún dato duro acerca de sus especulaciones en los puntos uno a tres del texto, puntos que por otra parte no son consistentes con las conductas mostradas en las gráficas previas. Yo en cambio demuestro en la entrada que no entendió (pues no a todos se les dan los números) que GEA-ISA y Consulta Mitofsky manipularon sus cálculos en 2006 para favorecer al candidato de su “preferencia” (léase cliente). Y si lo hicieron en 2006, ¿por qué no esperar la misma conducta deshonesta en 2012?

    Yo no sé si al IFE le parezca la deshonestidad técnica una nueva rama de la ciencia estadística (http: //www.ife.org.mx/docs/IFE-v2/Principal/NoticiasAvisos/NoticiasAvisos-2011/estaticos2011/diciembre/CG411_2011.pdf). A usted, lo sabemos, cualquier triquiñuela que sea avalada por esos pillos, le parece digna del Nobel.

    Lástima que aunque tenga varios dedos de frente, su visión no llegue más allá de su nariz. Tal vez se deba a que no hay peor ciego que el que no quiere ver.

    Nokyare Reloaded

    agosto 10, 2012 at 10:24 pm


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