2.5 Ghz: “rescate” o represalia

Publicado en emeequis

La banda de 2.5 Ghz es una de las más valiosas del espectro radioeléctrico. Allí se encuentran las frecuencias más idóneas para transmitir datos, a velocidades altas, a dispositivos móviles como los teléfonos celulares.

No se necesita ser especialista en telecomunicaciones para comprender la relevancia de esa banda. Quizá basta decir que su valor para cubrir el territorio mexicano se estima en más de 2 mil millones de dólares.

Ilustración tomada de http://www.imparcialenlinea.com

Durante 28 años, la empresa MVS tuvo los derechos para ocupar la mayor parte de esas frecuencias. Cuando las recibió en concesión, se utilizaban para transmitir televisión de paga pero pocos años después dicho servicio fue desplazado por la televisión satelital y de cable. Pronto la convergencia tecnológica les encontró un uso más lucrativo, para la propagación inalámbrica de datos. Sin embargo, durante por lo menos una década, MVS mantuvo sin utilizar la mayor parte de la banda de 2.5 Gigahertz.

El gobierno pudo haber retirado esas concesiones desde comienzos del actual siglo. Prefirió convencer a MVS para que pagase por tales frecuencias. La posibilidad de aprobar o suspender las concesiones, que comenzaron a vencer durante los gobiernos de Fox y Calderón, fue una carta de presión constante sobre MVS que, como es sabido, difunde espacios radiofónicos notoriamente críticos como el noticiero de Carmen Aristegui.

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes incumplió con su responsabilidad de asegurar un empleo eficiente del espectro radioeléctrico al prolongar ese regateo, que demoró más debido a docenas de recursos legales que interpuso MVS. El patrimonio nacional no debiera estar sujeto a negociación. Mucho menos a tratos secretos como los que durante años se mantuvieron acerca de frecuencias que seguían inutilizadas.

MVS propuso en 2011 encabezar un consorcio en el que participarían empresas estadounidenses que invertirían mil cien millones de dólares y que aseguraban ofrecer banda ancha a grandes velocidades y a precios inferiores a los que ahora pagamos los usuarios en México. El gobierno no aceptó el precio que ofrecían pagar tales empresas por el uso de las frecuencias y el proyecto no funcionó.

Los beneficiarios de ese estancamiento han sido los consorcios que hacen negocio con la telefonía inalámbrica mala y cara que padecemos en México. Telcel sigue dominando en ese mercado. Paradójicamente, MVS tiene una alianza de negocios con otras empresas de Carlos Slim. Pero no fue del Grupo Carso, sino de Televisa y Televisión Azteca, de donde surgió la mayor oposición para que MVS siguiera ocupándose de la banda de 2.5 Ghz. Los voceros de las televisoras han cuestionado prácticas monopólicas de MVS con singular cara dura, como si nadie supiera de qué manera Televisa y Azteca acaparan la televisión abierta en México.

Así que la decisión de la SCT al retirarle a MVS el uso de la banda de 2.5 Ghz es pertinente porque resultaba inaceptable que esas frecuencias permanecieran sin uso alguno. Pero además resulta notoria e injustificadamente tardía y tiene aristas políticas insoslayables porque perjudica a MVS y favorece a las televisoras. Y es una decisión insuficiente porque no basta que el gobierno ponga a licitación esas frecuencias, como anunció el miércoles 8 de agosto.

Si realmente se buscara reivindicar el interés de la sociedad, la licitación de esas frecuencias tendría que excluir a los consorcios que ya tienen segmentos importantes del espectro radioeléctrico y debería establecer como condición servicios de calidad con tarifas bajas para los consumidores. Además el aprovechamiento de esa porción del espectro radioeléctrico no tendría que estar a cargo solamente de empresas privadas. En Estados Unidos se ha reservado un segmento de la banda de 2.5 Ghz para Internet de banda ancha manejada por instituciones educativas.

Aunque el secretario Dionisio Pérez Jácome se ufana de reivindicar una “política de telecomunicaciones”, la única política del gobierno en ese campo ha sido para beneficiar a Televisa y Azteca. Así que el rescate de la banda de 2.5 Ghz no puede ser entendido al margen de los privilegios que la administración del presidente Calderón les ha otorgado a esas televisoras.

Televisa y Azteca actúan juntas como copropietarias de la telefónica Iusacell, aunque esa alianza está judicialmente impugnada. Juntas, han presionado al débil y con ellas reiteradamente complaciente gobierno del presidente Calderón para dejar a MVS sin la banda de 2.5 Ghz. Juntas, esperan beneficiarse de esas codiciadas frecuencias. De las reglas de la licitación dependerá que esa recuperación de espectro radioeléctrico propicie mayor variedad y calidad en las telecomunicaciones o que se trate de una vulgar venganza política.

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4 comentarios en “2.5 Ghz: “rescate” o represalia

  1. RÁUL, SI LA DEMANDA COLECTIVA DE AMEDI CONTRA LA “FUSIÓN” AZTECA-TELEVISA ESTA ASI DE INFUNDADA Y CONTRADICTORIA. LE HARÁN FLACO FAVOR A LA CIUDADANÍA. SU FOBIA ANTIDUOPOLIO TELEVISIVO NO ES EL MEJOR ARGUMENTO

  2. Le agradezco que haya leído mi texto, Gerardo. Pero si hay algo infundado es su comentario. Ojalá tenga la amabilidad de sustentar su crítica: ¿qué de lo que digo en mi texto no tiene fundamento? ¿Qué contradicción o contradicciones encuentra? Por lo demás, despreocúpese acerca de la demanda de la AMEDI. No he tenido nada que ver en su redacción. Desde hace más de un año dejé de participar en la conducción de la Asociación.

  3. Don Raúl:
    Muchos saludos.
    La parte de su nota que es especulativa es la siguiente “Aunque el secretario Dionisio Pérez Jácome se ufana de reivindicar una “política de telecomunicaciones”, la única política del gobierno en ese campo ha sido para beneficiar a Televisa y Azteca. Así que el rescate de la banda de 2.5 Ghz no puede ser entendido al margen de los privilegios que la administración del presidente Calderón les ha otorgado a esas televisoras.” Aquí nos plantea que de una acción de privilegios en concenciones anteriores, que Ud. atinadamente criticó en su momento y preguntó las razones para ello, ahora se sigue como en un silogismo imbatible la verdad de que “única política del gobierno en ese campo ha sido para beneficiar a Televisa y Azteca”. Que hubo esa concesión no aclarada, fue cierto. Pero en este momento el asegurar asi las cosas no pasa de ser especulación política. Pudiera ser cierta, pero no se sustenta más que con la mera sospecha. En un análisis de tipo político, yo pudiera agregar el siguiente escenario (especulativo): habiendo perdido el PAN las elecciones, que necesidad existe para que el gobierno de Calderon tenga que seguir teniéndole consideraciones a las televisoras? y más en el entendido de que existen panistas que también creen que el apoyo televisivo en algunos momentos fue estratégico para impulsar la candidatura de EPN?.
    A lo mejor lo que impulsa al gobierno saliente, es mejorar la cancha para todos, entre ellos, que ahora serán oposición y les pesará tener consorcios informativos no aliados.

  4. Gracias Hugo, por su comentario. En realidad no hay especulación alguna en el párrafo que cita. Digo que la unica polìtica de telecomunicaciones en estos años ha sido para favorecer a las televisoras. Ese es un hecho. Y digo que en ese contexto hay que entender el rescate de la 2.5. Ese es otro hecho. No hay sospecha sino la constatación de esa política que se mantiene… hasta que deje de mantenerse. Si el gobierno emprende un viraje y despliega una política distinta ya será otra cosa. Pero (y aquí sí hay una apreciación subjetiva de mi parte) no creo que eso ocurra. Saludos.

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