Votos, secuelas, matices

Publicado en Crónica el 15 de junioVotos

 

La insistencia de numerosos comentaristas que en la última semana han examinado la elección del 7 de junio definiendo ganadores y perdedores (aquí mismo empleamos ese método el lunes pasado) indica la complejidad de esos resultados. Se habla tanto de triunfadores y derrotados a partir de apreciaciones tan diversas que, por lo visto, los saldos de las votaciones no son tan claros.

Ganaron el PRI y el PVEM que mantienen mayoría en la Cámara de Diputados y, por otra parte, Morena que se convierte en la fuerza política dominante en la ciudad de México. Desde luego perdieron los partidos que se quedan sin registro. Pero hay matices acotan los resultados más notorios.

Para el quehacer político inmediato el dato más importante es la capacidad del PRI, con aliados, para mantener la mayoría en la Cámara de Diputados. Hoy en día ese partido, junto con el PVEM y Nueva Alianza, tiene 251 de las 500 curules. Ahora esas tras fuerzas políticas, si se mantiene la distribución de votos hasta ahora conocida, tendrán 260 diputados.

El gran victorioso en tal escenario es Nueva Alianza, un partido sin perfil propio ni propuestas, que a pesar del golpe a su propietaria inicial, la señora Gordillo, ha sobrevivido apuntalado por la burocracia magisterial pero también por la necesidad del gobierno para conservar su respaldo legislativo.

El PRI ganó más diputaciones pero con menos votos. En 2009, que es la elección intermedia anterior a la de hace ocho días, los priistas alcanzaron 12 millones 702 mil votos. En 2012 cuando, como sucede siempre que hay elección presidencial, acuden más ciudadanos a votar, los sufragios para los candidatos a diputados federales del PRI fueron 15 millones 912 mil. Ahora tuvo algo más de 11 millones 600 mil.

Por su parte, el PVEM había alcanzado 2 millones 255 mil en 2009 y 3 millones 46 mil en 2012. Ahora recibió 2 millones 758 mil. En conjunto ambos partidos, que formaron una coalición parcial, tuvieron casi 15 millones de votos en 2009 y casi 19 millones en 2012. Ahora, reunieron algo menos de 14.4 millones. Con un padrón más numeroso, el PRI tiene la adhesión de menos ciudadanos. Sin embargo ganó más diputaciones de elección directa. Los distritos en donde tuvieron mayoría PRI y/o PVEM fueron 188 en 2009, 177 en 2012 y ahora 185.

En 2009 el porcentaje que el Revolucionario Institucional obtuvo sobre la votación fue 36.8%. Tres años después, siempre en la elección federal de diputados, 31.17%. Ahora, 29.2%.

El Partido Verde, en esas tres elecciones, alcanzó 6.5%, 5.7% y 6.9%. Ese avance es pequeño en comparación con la intensa presencia pública que logró el PVEM a fuerza de notorias ilegalidades. Ganar cuatro décimas de punto entre una elección intermedia y otra, le ha costado al PVEM varios centenares de millones de pesos en multas y el desprestigio que, más que nunca, hoy lo singulariza.

En conjunto PRI y PVEM pasaron del 43.3% hace seis años, a 36.9% hace tres y 36.1% ahora en 2015. Se necesita tener un ingenuo optimismo para encontrar, en ese resultado, un respaldo de los votantes al desempeño del presidente Peña Nieto y su partido. En el menos peor de los casos se puede decir que el PRI y el gobierno mantienen el apoyo de un segmento importante de sus adherentes históricos pero han sido incapaces para ganar la confianza de otros ciudadanos.

La caída de Acción Nacional se registra en votos, porcentajes y diputaciones. En 2009 tenía 9 millones 679 mil votos, que significaban el 28% en la elección para diputados. En 2012, subió a 12 millones 900 mil, el 25.9%. Ahora se quedó en 8 millones 379 mil, el 21%.

Hace seis años el PAN ganó 70 de los 300 distritos electorales. En 2012, 52. Ahora tuvo mayoría en 55. Gracias a ello, su presencia en la próxima Legislatura cambiará poco. Ahora tiene 113 diputados y se estima que serán 108.

Para el PRD, el tropiezo en el terreno de los números no es tan grande como en el de la política. Tenía 4 millones 218 mil votos en 2009 y 9 millones 196 mil tres años más tarde. Ahora alcanzó 4 millones 336 mil. La fuga de dirigentes y simpatizantes que ese partido sufrió con el surgimiento de Morena no lo afectó en comparación con los votos de 2009 pero sí en su presencia política.

En 2009 el PRD logró el 12.2% de la votación y en 2012 el 18.6%. Ahora, el 10.9%. Hace seis años ese partido ganó en 39 distritos y en 2012, aliado con PT y Movimiento Ciudadano, obtuvo 71 diputaciones de mayoría relativa. Ahora ganó 5 y, aliado con el PT, otras 29.

El PRD, en la Legislatura que está concluyendo, tiene 99 diputados. Se estima que a partir del próximo septiembre, asignadas ya las diputaciones plurinominales, tendrá 56.

Un ganador en todos los terrenos es Movimiento Ciudadano. En 2009, cuando se llamaba Convergencia, obtuvo 822 mil votos, el 2.5% del sufragio total. En 2012 fueron un millón 994 mil, que significaron el 4%. Ahora recibió 2 millones 432 mil votos en la elección para diputados federales, el 6.1%. Se trata del único partido que tuvo más votos en comparación con la elección de 2012. Gracias a ello MC, que tenía 12 diputados, podrá contar con 26 –salvo los ajustes finales que haga el tribunal electoral a partir de las revisiones que pidan los partidos–.

Morena es un nuevo partido viejo. Aunque es la primera ocasión que compite en elecciones ya contaba con posiciones políticas debido a la adhesión de legisladores inicialmente electos con otras siglas, especialmente del PRD. Morena triplicará los 12 diputados federales que tenía hasta ahora, para llegar a 35. Recibió 3 millones 346 mil votos, el 8.4% de la elección nacional.

Morena tuvo un millón de votos menos que el PRD. Ganó en 14 distritos electorales en tanto que como indicamos antes el PRD, sumando los de su alianza con el PT, fue mayoría en 34.

El Partido del Trabajo tiene 2.8% de la votación y prende veladoras para que un ajuste final le permita alcanzar las dos décimas que lo alejan del registro. La pérdida en su votación no es muy alta en el transcurso de seis años. Tuvo un millón 234 mil votos (3.6%) en 2009 y 2 millones 295 mil (4.6%) en 2012. Ahora se quedó en un millón 134 mil, justo 100 mil menos que en la anterior elección intermedia.

Nueva Alianza prácticamente no se mueve. Logró un millón 182 mil votos hace seis años y 2 millones 39 mil hace tres (3.4% y 4.1%). En esta ocasión un millón 487 mil, el 3.7%. Tenía 10 diputados. Tendrá otros 10.

El nuevo actor en este escenario es Encuentro Social, que con un millón 325 votos alcanzó el 3.3%. Por unos cuantos pero valiosos miles de votos no se quedó sin registro. Se ha calculado que tendrá ocho diputados.

A ese panorama hay que incorporar los muchos contraluces que ofrecen los resultados locales, la emergencia de los candidatos sin partido y los significados del voto nulo. Esas son las cifras. Los perdedores no lo son tanto. Los ganadores y sus panegiristas habrían de tomar en cuenta matices como estos antes de ufanarse en exceso.

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