La crucifixión del profesor Bernal

Publicado en Crónica el 13 de marzo
Las apariencias engañan. Precisamente por eso, el periodismo tiene que ser mucho más que el relato de apreciacioness superficiales. Así ha sido siempre, pero en esta época de información abundante y constante con frecuencia se confunde a las impresiones superficiales con la realidad y a las murmuraciones con auténticas informaciones.
La avidez de los medios de comunicación para nutrirse con asuntos  estridentes los ha llevado a depender de contenidos que circulan en Internet. Allí, como tanto se ha dicho, hay de todo. Pero los medios, con tal de ofrecer las dosis de escándalo que permitan mantener la crispación y la atención de sus públicos, en vez de indagar, verificar y hasta entonces publicar, se conforman con tomar contenidos de  las redes sociodigitales.
Ramón Bernal Urrea, profesor en la Preparatoria 10 de la Universidad de Guadalajara, fue víctima de esa voracidad mediática por el sensacionalismo. El segmento de la grabación de una de sus clases, en donde hacía la parodia de un marido abusivo, fue tomado como si se tratara de la expresión de un individuo misógino. El video ha circulado lo suficiente para que no sea necesario transcribir los improperios del esposo mandón caricaturizado de esa manera.
La grabación intencionalmente editada por algún alumno para que pareciera que Bernal hablaba de si mismo circuló con intensidad desde el lunes 6 de marzo. Muy pronto enardeció en las redes digitales, que son muy útiles para denunciar pero pocas veces para explicar. #LordMisógino, #LordPrepa10 etiquetaron de inmediato al profesor Bernal.
Los 90 segundos con la caracterización del abusador circularon por toda Hispanoamérica. El azoro fue generalizado: miren al profesor de Zapopan, tan persuadido de su insolencia que la exhibe delante de los muchachos de preparatoria. Nadie, entre los centenares de miles que reenviaron las ligas al video, se extrañó del tono impostado de esa personificación. Nadie, en los medios que lo difundieron, se tomó la molestia de verificar si se trataba en efecto de una cínica expresión de desprecio a las mujeres. Para qué. Las multitudes en línea habían dado su veredicto. El profesor de la Prepa 10 ya era trending topic.
El martes 7 por la noche el noticiero de Denise Maerker en Televisa presentó un fragmento del video. La conductora, con evidente desagrado, simplemente subrayó “más misógino no se puede”. Para entonces la furia en línea y los comentarios en los medios habían llevado a la directora de la Prepa 10, así como al Rector de la Universidad de Guadalajara, a condenar al profesor Bernal contra quien anunciaron un procedimiento administrativo.
Bernal colocó una carta en su muro de Facebook a la media noche de ese martes 7 de marzo. Aclaró que el video mostraba el ejemplo que hizo ante su grupo de “una situación de violencia familiar… el objetivo de la clase es evitar que los alumnos lleguen a ser agresores o agredidos”. El profesor ofreció una disculpa a los alumnos “si se ofendieron al retratar de manera tan explícita la violencia familiar que muchas personas sufren actualmente”. La carta estaba acompañada por una versión más amplia del video en donde se aprecian las explicaciones de Bernal antes de parodiar al esposo machista.
Cualquiera que hubiera querido indagar podría haber encontrado ese espacio en Facebook en donde Bernal, desde semanas antes, tenía comentarios contra la violencia en el noviazgo, citas de Albert Einstein sobre la promoción del talento y de Herbert Spencer sobre la educación como instrumento para formar personas capaces de tomar decisiones. Pero en vez de investigación hubo una crucifixión virtual y mediática.
El miércoles 8 de marzo, a las 6.04 de la mañana, el conductor Francisco Zea inició así el noticiero de Imagen Televisión: “Este hombre fue grabado haciendo comentarios estúpidos, haciendo comentarios verdaderamente asquerosos. El tipo es un pobre pe…inetas, de verdad… pobre estúpido… No debería dar clase ni en un camión. Imbécil”.
En el transcurso del noticiero, Zea recibió el video completo y modificó drásticamente sus apreciaciones. A las 7.58 dijo: “Al maestro Ramón Urrea la ofrezco una disculpa porque es una responsabilidad personal el haber checado las cosas y no irme con lo que ofrecen las redes sociales. Ramón Urrea Bernal: le ofrezco una disculpa por las palabras que le dije y hay que aceptarlo y es un ejercicio de honestidad el hacerlo”. Después de mostrar el video con la explicación previa del profesor, Zea reiteró: “Lo tenía yo que haber hecho: primero investigar. Así que asumo la responsabilidad de lo que le dije y le ofrezco una disculpa: perdón”.
Esa reacción del periodista resultó infrecuente en medios tan auto complacientes y reacios a la autocrítica como los que abundan en nuestro ecosistema comunicacional. La disculpa era apenas suficiente después de los improperios del mismo Zea, cuando creyó que el video mostraba a un desvergonzado apologista del maltrato a las mujeres.
A quienes producen el noticiero de Televisa que conduce Paola Rojas les convendría ver los informativos de otras televisoras porque a las 8.29 de ese mismo miércoles presentó a la periodista Viviana Martínez con el video de la lección del profesor de la Prepa 10. Al día siguiente, jueves 9, Rojas admitió el error y dijo: “Maestro Ramón Bernal, una disculpa, muy apenados con usted”.
Esa noche Denise Maerker incluyó la nota de un reportero que citó las explicaciones de Bernal en Facebook. Más adelante se reprodujeron declaraciones del profesor pero fueron matizadas por nuevas afirmaciones de la directora de la preparatoria y el rector de la UdeG. En vez de reconocer que había mostrado un video sustraído de su contexto, la conductora del noticiero insistió en cuestionar a Bernal pero ahora por emplear “un lenguaje soez y profundamente ofensivo contra las mujeres”.
Pocos medios admitieron que se habían equivocado. En las redes sociodigitales circularon mensajes de disculpa al profesor Bernal pero fueron más los improperios y las descalificaciones. Hasta  ayer por la mañana el video completo, que dura 2.05 minutos y en donde aparece la explicación del profesor, tenía 12 mil 700 vistas en YouTube. En cambio el video editado, que permitía suponer que se trataba de un individuo misógino, fue visto más de 165 mil 500 ocasiones.
La ira en las redes digitales, que en ocasiones permite señalar tropelías y contribuir a resolverlas pero que es tan proclive a la irreflexión y la desmesura, llegó también a change.org. El martes 7 de marzo Tzitzi Santillán, Regidora y Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos e Igualdad de Género de Zapopan, Jalisco, inició en ese sitio una petición para exigir “que la UdeG sancione a maestro misógino y capacite al resto en igualdad de género”. En dos días reunió 3128 firmas. La promotora y los firmantes de esa exigencia no se preocuparon por comprobar la circunstancia del infortunado video.
El jueves 9 el ciudadano Jorge Vega inició en change.org una petición para ofrecer una disculpa pública al profesor Urrea. “Es verdaderamente indignante —se dice allí— que se afecte de esta forma a una persona y a su familia solo porque la gente no entiende que antes de compartir, publicar, comentar y hasta dar like hay que verificar que la información que tenemos enfrente es real”. Tres días más tarde esa petición la habían firmado 25 personas.
Su carta y el video que consiguió le permitieron al profesor Bernal Urrea contener la satanización que desató en su contra. Se puede discrepar del lenguaje que utilizó en su clase pero ese no era el motivo de los cuestionamientos que se propagaron con rapidez viral. Fue víctima, en línea, de una versión editada para perjudicarle. Pero sobre todo, en el espacio público acaparado por los medios fue víctima de manejos periodísticos no profesionales. Las autoridades de la Universidad de Guadalajara, antes de enterarse directamente o de conocer la versión de uno de sus profesores, se sumaron a la descalificación con tal de congraciarse con los medios.
Las redes sociodigitales son formidables instrumentos para alertar, subrayar y propagar acontecimientos. Los medios de comunicación pueden apoyarse en ellas para tener indicios de asuntos que luego tendrían que verificar. Desde luego es más sencillo tomar videos, privarlos de su contexto, subirse al tren del sensacionalismo y sintonizarse con el pasmo, los aplausos o la indignación en línea. Pero el periodismo auténtico investiga —y cuando falla, lo reconoce y se disculpa— precisamente porque todos sabemos que las apariencias engañan.

ALACENA: Árbitros en huelga
El paro de árbitros que ayer suspendió los partidos de futbol ha sido una muestra de dignidad y unidad ante las frecuentes faltas de jugadores que no son sancionados de acuerdo con el reglamento. Pero además ha sido un reclamo contra el despotismo que prevalece en la Federación Mexicana de Futbol. Los aficionados debiéramos respaldar esa expresión de los árbitros. El futbol no es propiedad de los dueños de los equipos. Su funcionamiento es un asunto del mayor interés público.

Anuncios

2 comentarios en “La crucifixión del profesor Bernal

  1. Soy uno de esos 165,500 que vieron el video del profesor Ramón. Creo que no le dí “retweet” y tampoco firme la petición en Change Org. La razón para no hacerlo fue más bien simple, -no logre encontrar ninguna razón por la cual el profesor desplegara senda perorata-, algunos pueden llamar a esto sentido común.
    Después de leer “La crucifixión del profesor Bernal”, me alegro de no trabajar para alguno de esos medios de comunicación voraces. Aunque me queda un amargo regusto por no haber atendido sistemáticamente a mi sentido común.
    Para corroborar que no me deje llevar por el sensacionalismo revise mi cuenta en Tweeter y las peticiones que he firmado en Change Org; después del primer ejercicio creo que un primer análisis del contenido de la etiqueta (hastag) #LordPrepa10 hace evidente el enorme trabajo que hay que hacer para acabar con eso que el Profesos quiso parodiar.
    En conclusión, la lección del profesor me sirvió y se la agradezco y también agradezco los planteamientos vertidos en la presente crucifixión, hoy que se aproxima la semana santa reitero mi rechazo a esa práctica, ya en el campo del enganche espiritual como en el más terrenal espacio de navegar por las redes sociales.

  2. Me enteré de este caso por una transmisión de Radio/Tele Fórmula de nombre La Una, donde sale un grupo de jóvenes hablando muchas sandeces, ¿se preguntarán porqué lo veo?, bueno, es la manera de saber el cómo piensan ahora los jóvenes que están en los medios y que se han conseguido un espacio, no hay otra manera de saberlo, no lo justifica, pero al menos explica por qué veo tales programas, a veces no son tan chabacanos sus comentarios; pues bien, estos jóvenes dieron la nota de manera ambivalente, es decir, hablaron de la exhibida que le dieron al profe con un video editado o cortando para descontextualizarlo y “quemarlo”, pero estos muchachos del programa La Una no se plantaron en una crítica inteligente, sino que coquetearon con su estilo muy de ellos de decir vaguedades y cantinflearon, total que ahí supe del video.
    Más tarde a mi cuenta de correo electrónico me llegó la iniciativa de change.org para linchar públicamente al profesor Bernal mediante firmas por ser misógino y demás linduras, esto me llevó a cancelar mi suscripción a change.org, porque ya los había detectado en periplos similares.
    Estoy de acuerdo en lo que dice don Raúl, sobre la falta de profesionalismo y de ética profesional de los medios al pasar este tipo de información sin investigarla de manera conveniente, el periodismo es investigación. Algo saqué de bueno de este lamentable caso, que hay que estar muy abusados de no ser víctimas de actos similares como este del que fue víctima el profesor Bernal, “si ves las barbas de tu vecino cortar…”, es muy lamentable, pero así se ha comportado desde hace muchos años la televisión y sus noticiarios, como aquel caso de hace muchos años ocurrido en la ciudad de México (años setenta) en el que tres niñas fueron atropelladas en la avenida ejército nacional por un coche marca Ford Galaxie de color blanco; Jacobo Zabludovsky dio la noticia en su noticiario de la noche, y dijo: “Señor del carro Ford Galaxie blanco, puede usted dormir en paz, su coche no ha sido localizado ni usted”, en toda la ciudad y puntos conurbados la policía se dio a la caza de coches Ford Galaxie blancos, ¿si usted tenía uno?, ¡cuidado!
    Total al tercer día se entregó el que había atropellado a las niñas porque justo su conciencia no lo dejaba en paz, y este señor conductor del Ford Galaxie blanco declaró “que las tres niñas le salieron al paso corriendo y que irremediablemente las atropelló sin poder hacer él nada”. Un periodista de aquella época, que por desgracia no recuerdo su nombre investigó el caso mejor que la policía, y mejor que Zabludovsky, y dio con esta historia muy diferente y cruel.
    Las niñas atropelladas eran tres, dos hermanitas de 5 y 6 años y la otra era una niña indígena del Estado de México. La niña indígena había llegado un día antes del accidente a la casa donde trabajaba su mamá de sirvienta para ella agregarse a la servidumbre de esa casa, la patrona le da órdenes al día siguiente de su llegada por la mañana para que lleve a las niñas –sus hijas- a la escuela, para esto ellas deberán de cruzar la transitada avenida Ejército Nacional, la sirvientita que era una niña de 12 años obedece, pero no sabe cómo cruzar con seguridad una avenida en una ciudad como México y sin pensarlo toma a las niñas de la mano sale corriendo, las lleva saltando las jardineras para cruzar la avenida, saltan de una de las jardineras al paso del Ford Galaxie y son atropelladas y muertas al instante.
    Obvio Zabludovsky jamás se disculpó, ¿y por qué no lo hizo?, ¡ah!, es que él era Zabludovsky…
    Un saludo.
    C.A. Mendoza

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s