La nueva intolerancia

Publicado en Crónica el lunes 13 de julio

La nueva intolerancia tiene coartadas en causas nobles. En defensa de mujeres, minorías sexuales y grupos raciales, pero también de ideologías y banderías políticas, hay quienes descartan y persiguen cualquier discurso que no se ajuste a los que han consagrado como adecuados. Con el pretexto de sancionar antiguas intolerancias, se incurre en nuevos y persecutorios fanatismos.

   En Estados Unidos la reivindicación de los negros, catapultada por el alevoso asesinato de George Floyd por parte de un policía,  desató una muy plausible protesta social. Junto a ella, se han producido expresiones que van de la anécdota a la censura, e incluso la represalia, contra quienes no se comportan de acuerdo con nuevos cánones morales.

   La empresa PepsiCo propietaria de Aunt Jemima, la harina de hotcakes que durante 130 años se ha anunciado con la efigie de una negra, dijo que quitará esa ilustración de sus envases porque obedece a un estereotipo racial. Por la misma causa la cadena HBO retiró de su catálogo en línea la película Lo que el viento se llevó. Más tarde la volvió a colocar pero con una introducción de cinco minutos en donde una profesora de la Universidad de Chicago explica que esa cinta no muestra la brutalidad del esclavismo durante la Guerra de Secesión, cuando transcurren los amoríos de la impetuosa Scarlett O’Hara. Seguir leyendo “La nueva intolerancia”

Mujeres que hacen historia

El 8 de marzo, las mexicanas conmemoran el Día Internacional de la Mujer con una marcha en la CDMX. Foto: Cuartoscuro/Archivo
Foto de Cuartoscuro tomada de unotv.com

Publicado en Crónica el lunes 9 de marzo

Millones de mexicanas hacen historia este lunes 9 de marzo. La hicieron ayer al colmar las calles de violeta y verde con la convicción y el coraje, pero también la alegría y la frescura, de un movimiento que ya ganó aunque no todos sus triunfos se cosecharán de inmediato. Estamos ante la movilización social, de alcance nacional, más concurrida en la historia de México. 

   El paro hace evidente, en su ausencia, la presencia de las mujeres en la vida pública. Un Día sin Mujeres es la expresión de las mexicanas que han sabido reconocer, en su identidad de género, las coincidencias necesarias para marchar y ausentarse juntas y contribuir a la misma causa de muchas maneras. Yo no fui a trabajar y me reuní con amigas para hablar de nosotras; en la escuela no tuvimos clases pero reflexionamos sobre este día; yo tuve que ir al hospital pero llevé un listón violeta; nosotras nos juntamos a editar entradas de Wikipedia sobre mujeres; con varias compañeras estuvimos tuiteando y mandando cadenas de WhatsApp con demandas del movimiento… Con muchas voces y voluntades diversas se articula una sola y resonante voluntad: ya basta de violencias y discriminaciones contra las mujeres. Seguir leyendo “Mujeres que hacen historia”

La desazón de los jóvenes

Publicado en Crónica el lunes 16 de diciembre

Un extendido lugar común reza que la inconformidad es consustancial a la juventud. Hay protestas de toda índole que tienen como protagonistas a los jóvenes. La capacidad para expresar disgusto, e incluso la posibilidad de hacerlo cuando los compromisos personales que se van adquiriendo con los años aún no condicionan la biografía de cada quien, permiten que revelarse y rebelarse vayan de la mano. La identidad personal se construye en la interacción con los demás y, en el reclamo público, los jóvenes se expresan y definen. La protesta de los jóvenes no siempre postula causas avanzadas ni forzosamente representa el interés de la sociedad. De hecho, los movimientos estudiantiles con frecuencia pretenden mantener o conseguir privilegios.

   Los reclamos de los estudiantes del ITAM llaman la atención porque provienen de jóvenes privilegiados y porque, entre otras cosas, se quejan de las exigencias académicas que según dicen les ocasionan trastornos psicológicos. El suicidio de una alumna de esa institución detonó la protesta. Seguir leyendo “La desazón de los jóvenes”

Denegri, el negocio de la simulación

 

Foto tomada de Excélsior

Publicado en Crónica el lunes 23 de septiembre

El periodista más importante de México durante al menos dos décadas cobraba por lo que publicaba y por lo que no. En Carlos Denegri el periodismo era coartada para el cinismo —o viceversa—y para el negocio de la simulación. Su extensa influencia, la prepotente acumulación de privilegios que ostentaba, así como la personalidad psicótica detonada por el alcohol pero exacerbada gracias a la impunidad que lo favorecía, hicieron de Denegri un personaje abusivo y estridente.

   La reciente novela de Enrique Serna, aunque con licencias literarias, está apuntalada en una detallada investigación que le permite reconstruir la biografía de ese personaje y, de esa manera, parte de la historia negra del periodismo mexicano en los años cincuenta y sesenta del siglo XX. Uno de sus muchos aciertos es el título. El vendedor de silencio describe la extorsión oficiosa y consuetudinaria que Denegri no inventó pero que practicaba como ningún otro. Aquel periodismo de chisme, panegírico y extorsión, cobraba por propalar versiones a conveniencia del poder político y económico pero también por ocultarlas. Serna le atribuye esta impúdica explicación a Rodrigo de Llano, que dirigió Excélsior durante 33 años —hasta 1963— y que le confirió a Denegri el sitio de primera línea en ese diario: “los periodistas debemos estar informados de todo, pero no necesariamente divulgarlo… Un periodista gana más dinero por lo que se calla que por hacer alharaca. En este negocio no sólo vendemos información y espacios publicitarios: por encima de todo vendemos silencio”. Seguir leyendo “Denegri, el negocio de la simulación”

Perseguir a la felicidad

Ilustración tomada de proyectopuente.com.mx

Publicado en Crónica el lunes 26 de agosto

La felicidad dispuesta desde el poder es más una ilusión que un diagnóstico. Hay que recelar cuando los gobernantes aseguran que el pueblo es feliz. La felicidad no se propaga, ni se adquiere, por decreto. Cada quien la aprecia según sus circunstancias pero sobre todo, de acuerdo con sus impresiones personales. Se puede ser feliz, o decir que se tiene esa condición, aunque se viva en severas limitaciones materiales. En la percepción de la felicidad hay una compleja mezcla de auto evaluación, voluntarismo, autoestima, ilusión, pragmatismo, resignación y anhelos. Cada quien es feliz a su manera, podría decirse. Pero también, con Fernando Savater, se puede reconocer que a la felicidad, si bien es imposible definirla de manera satisfactoria para todos, se le reconoce cuando está allí. “La única perífrasis que puede sustituir consecuentemente a la voz felicidad es ‘lo que queremos’. Llamamos felicidad a lo que queremos; por eso se trata de un objeto perpetuamente perdido, a la deriva”, dice el filósofo español (El contenido de la felicidad, 1994).

   Escurridiza y apetecible, la felicidad es quimera universal, coartada política y manjar de los demagogos. La gente no es feliz sólo porque le digan que lo es, aunque parte de la valoración que tenemos de nosotros mismos abreva en el juicio de los demás. Por eso los discursos políticos están repletos de invocaciones a la felicidad o a sus variados sinónimos y sucedáneos. Seguir leyendo “Perseguir a la felicidad”