El liberalismo y los seudoliberales

Publicado en Crónica el 12 de febrero

El liberalismo, como puntal de la modernidad, es la afirmación de la libertad y los derechos de las personas en contra de las arbitrariedades del poder político. Liberalismo es compromiso con la igualdad y, de esa manera, reconocimiento de la diversidad inherente a una sociedad repleta de contrastes. Si todos tenemos los mismos derechos, es preciso insistir para que se cumplan.

   Liberalismo y pluralismo son complementarios. Para el liberal, la variedad de intereses, aspiraciones y puntos de vista no es aspiración sino punto de partida. Allí se encuentra el contexto en donde la tolerancia y la búsqueda de entendimientos son el cemento de la convivencia y la vida pública. El liberalismo es antitético con el pensamiento único. Seguir leyendo “El liberalismo y los seudoliberales”

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Independientes

Imagen tomada de https://culturacolectiva.com

Publicado en Crónica el 29 de enero

Hay de todo entre los candidatos independientes: ciudadanos que quieren hacer política más allá de los partidos, ex militantes en busca de puertas que no hallaron en otros sitios, ambiciosos y simuladores, ociosos y despistados. Entre ellos hay gente honesta y no pocos tramposos.

   Las candidaturas independientes no son el remedio para los defectos de nuestra democracia y parten de dos imposturas. En primer lugar, la suposición de que se puede hacer política electoral sin partidos. La independencia es una etiqueta pero también una simulación. Todos, en política, están interrelacionados con algunos o muchos más. Aunque haya quienes se dicen independientes porque no forman filas en los partidos existentes, para hacer política deben tener estructura, recursos económicos, adherentes. Seguir leyendo “Independientes”

Riesgos en 2018

Publicado en Crónica el 8 de enero

Este año tendremos las elecciones más complejas de la historia mexicana. Será una oportunidad insoslayable para la democracia y para que demostremos nuestro compromiso con ella. Las amenazas que enfrentamos este 2018 no son pocas.

   1. Atentados. La política, en algunas regiones, ahora es una actividad de alto riesgo. En menos de un mes han sido asesinados 14 dirigentes locales, presidentes o ex presidentes municipales. El más reciente crimen ocurrió el miércoles 3 en Mixquiahuala, Hidalgo,  contra el ex alcalde Miguel Ángel Licona Islas. En once años han sido ejecutados por lo menos 112 presidentes y ex presidentes municipales (Crónica, 4 de enero). Pero entre diciembre y los primeros días de 2018 se registraron 14 asesinatos: 4 en Guerrero, 3 en Jalisco y el resto en Baja California, Chiapas, Hidalgo, Nayarit, Oaxaca, San Luis Potosí y Tabasco (El Universal, 4 de enero). Seguir leyendo “Riesgos en 2018”

El método Meade

Publicado en Crónica el 4 de diciembre

José Antonio Meade tarda 63 minutos en recorrer la distancia entre el estacionamiento y el presídium que ha sido instalado en la explanada del PRI. Estrecha manos, se deja abrazar, sonríe tanto que el gesto parece congelársele, los priistas se toman con él centenares de selfies.

   Si algo se ha renovado en la liturgia, como ahora le dicen a las costumbres patriarcales en ese partido, es la difuminación de los destacamentos corporativos en beneficio de los militantes. Ya no se es priista únicamente por la adhesión al líder sindical o al cacique del barrio sino ahora, además, porque la foto con el precandidato circulará de inmediato en las redes digitales. La imbricación del espacio público político y la arena virtual no significa, al menos en este caso, nada más que ese reforzamiento de la identidad en el militante que se precia de la foto junto con el elegido. Retórica y escenografía, por lo demás, son las mismas de siempre. Seguir leyendo “El método Meade”

¡Ya viene el tapado!

 

La esclerótica CTM, ahora como desde hace décadas, en el centro del ritual.
José Antonio Meade con Carlos Aceves del Olmo.

Publicado en Crónica el 27 de noviembre

   Así tituló don Daniel Cosío Villegas uno de sus memorables artículos en Excélsior, el 14 de febrero de 1969. El de entonces, como les constó a los estudiantes agredidos cuatro meses antes, era un país autoritario. La sociedad emergente que intentaba expresarse era desdeñada e incluso reprimida. En la prensa había una uniformidad forzosa, con escasas y arriesgadas excepciones. El Presidente concentraba facultades formales e informales y tenía en sus manos el control del sistema político. De la voluntad presidencial dependía quién lo sucedería sin que la opinión de otras voces tuviera que ser considerada. El tapadismo era costumbre política, tradición autocrática, expresión de esa voluntad única y formaba parte de una picaresca en la cual, a falta de democracia, se amparaban los ciudadanos comenzando por los comentaristas políticos.

   Ahora el tapadismo, y el dedazo que lo resuelve, son parte de “la liturgia del PRI” según el presidente Enrique Peña Nieto. No todos los priistas comulgan con esa costumbre pero pocos lo dicen de manera abierta. El tapadismo y su obediente aceptación constituyen prácticas antidemocráticas, pero además regresivas, que hace medio siglo suscitaban el irónico asombro de Cosío Villegas y que Peña Nieto y su partido han recuperado. Seguir leyendo “¡Ya viene el tapado!”