La desazón de los jóvenes

Publicado en Crónica el lunes 16 de diciembre

Un extendido lugar común reza que la inconformidad es consustancial a la juventud. Hay protestas de toda índole que tienen como protagonistas a los jóvenes. La capacidad para expresar disgusto, e incluso la posibilidad de hacerlo cuando los compromisos personales que se van adquiriendo con los años aún no condicionan la biografía de cada quien, permiten que revelarse y rebelarse vayan de la mano. La identidad personal se construye en la interacción con los demás y, en el reclamo público, los jóvenes se expresan y definen. La protesta de los jóvenes no siempre postula causas avanzadas ni forzosamente representa el interés de la sociedad. De hecho, los movimientos estudiantiles con frecuencia pretenden mantener o conseguir privilegios.

   Los reclamos de los estudiantes del ITAM llaman la atención porque provienen de jóvenes privilegiados y porque, entre otras cosas, se quejan de las exigencias académicas que según dicen les ocasionan trastornos psicológicos. El suicidio de una alumna de esa institución detonó la protesta. Seguir leyendo “La desazón de los jóvenes”

Un muchacho en Lecumberri

Publicado en Crónica el martes 22 de octubre

Los días y los años es un clásico de la literatura política mexicana. Lo escribió, en la cárcel, un muchacho de 26 años. La narración de Luis González de Alba fue uno de los primeros testimonios comprensivos, en donde además de un recuento de los hechos principales se ofrecen líneas de análisis para entender sus méritos y errores, del movimiento estudiantil de hace medio siglo. Sus compañeros de la Facultad de Filosofía y Letras lo habían designado para que los representara en el Consejo Nacional de Huelga. Durante el movimiento ganó tanta autoridad que fue uno de los tres dirigentes que participaron en las fallidas conversaciones con el gobierno antes de la noche de Tlatelolco.

   Esta novela-testimonio fue publicada por Editorial Era en febrero de 1971. Tan sólo ese año tuvo seis ediciones de 4 mil ejemplares cada una. En 1986 la SEP la incluyó en la colección Lecturas Mexicanas en donde al parecer publicó 100 mil ejemplares. El autor llevó el libro, con ligeras correcciones, a Editorial Planeta que lo editó en 2008 para los 40 años del movimiento estudiantil. Cal y arena lo acaba de publicar en coincidencia con las cinco décadas. Seguir leyendo “Un muchacho en Lecumberri”

El espíritu del 68

El espíritu del 68

Publicado en Crónica el 1 de octubre 

La represión del 2 de octubre fue tan brutal que arrasó con el movimiento estudiantil y, en parte, con la memoria que se ha tenido de él. Entre agosto y septiembre de aquel año la vitalidad política, la exigencia cívica y el vehemente antiautoritarismo de los jóvenes estudiantes empujaron un movimiento entusiasta y luminoso. Aquellos muchachos libraron la retórica de las asambleas, salieron a las calles no obstante las amenazas y demostraron que había un camino distinto a la resignación frente al absolutismo del régimen político. El movimiento fue jubiloso, lúdico, juguetón incluso. Sin embargo el golpe de la noche triste de las Tres Culturas fue tan devastador que a esas jornadas se les recuerda fundamentalmente con el luto y la indignación ante el crimen perpetrado por el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz.

   Dominado por la paranoia y el resentimiento, aquel presidente arremetió con salvajismo contra los ciudadanos, la mayoría jóvenes, que asistían pacíficamente a un mitin que no era especialmente relevante entre las movilizaciones de aquellos días. La lucha de los estudiantes comenzaba a languidecer después de impresionantes manifestaciones como la del 27 de agosto. Esa mañana se había abierto una vía de solución en el encuentro que tuvieron enviados del presidente con los representantes del Consejo Nacional de Huelga. Seguir leyendo “El espíritu del 68”

27 de agosto

Fotografía tomada de ‭https://www.xn--lavozdelanhuac-sextaxlalibre-xkc.gratis/

Publicado en Crónica el lunes 27 de agosto

La del 27 de agosto fue la manifestación más concurrida, intensa, desafiante y cohesionada de 1968. Aquella tarde el movimiento estudiantil alcanzó su clímax. Esa noche comenzó su derrota.

   La protesta estudiantil llevaba un mes, desde aquel enfrentamiento con granaderos el 26 de julio, cuando una marcha de estudiantes politécnicos intentó llegar al Zócalo. El bazucazo contra la Escuela Nacional Preparatoria (30 de julio) propició la marcha del 1 de agosto encabezada por el rector Javier Barros Sierra. El movimiento estudiantil creció en torno al conocido pliego petitorio que exigía libertad a presos políticos, destitución de jefes policiacos y derogación de sanciones penales contra el ejercicio de libertades políticas, entre otras demandas. Por toda la ciudad, brigadas de estudiantes, para entonces en huelga general, contrarrestaron el silencio o las distorsiones de los medios de comunicación. Ante las imputaciones del gobierno, que acusaba a los estudiantes de ser manipulados por intereses extranjeros para sabotear los Juegos Olímpicos, el movimiento ganaba simpatías en la sociedad. Seguir leyendo “27 de agosto”

López Obrador y su circunstancia

Publicado en El Cultural número 157, suplemento de La Razón, el 14 de julio

Se ha planteado un falso dilema entre gobierno fuerte y gobierno plural. El 53% de los votos que recibió Andrés Manuel López Obrador, las mayorías que tendrá Morena en el Congreso federal y la arrasadora adhesión que los benefició en casi todos los estados harán del próximo presidente un gobernante con enormes capacidades de maniobra política. En la opinión publicada se ha dicho, acaso en busca de encontrar el ángulo favorable a la contundente votación del 1 de julio, que es mejor un presidente fuerte y con amplias posibilidades de tomar decisiones a un mandatario que tenga que pactar porque no tiene mayoría suficiente.

   Ese había sido el signo de los años recientes en México y, de manera más amplia en casi todo el mundo: la diversidad que fue extendiéndose en la sociedad se tradujo en varios partidos que alcanzaban porciones de las votaciones, y bancadas en el Congreso, que les obligaban a negociar unos con otros. A la democracia la pudimos identificar como el sistema de gobierno que permite la representación de todos los intereses legítimos y a la política, la reconocimos como el ejercicio de propiciar y mantener acuerdos. La gobernabilidad y el sistema de representación se han construido a fuerza de pactos en donde todos ganan algo y nadie se queda con todo. La negociación ha sido reconocida como atributo indispensable en las democracias.

   Mientras más avanzó la democracia mexicana, más plurales se volvieron el Congreso y los gobiernos locales. Los partidos se equilibraron unos a otros. El Legislativo comenzaba a moderar posibles excesos de un Ejecutivo cada vez menos arbitrario porque muchas de sus decisiones cardinales tenía que acordarlas con otras fuerzas políticas. Seguir leyendo “López Obrador y su circunstancia”