La inicua sentencia contra Sergio Aguayo

Protesta de periodistas a las puertas de la SCJN

Publicado en Crónica el lunes 3 de febrero

La sentencia judicial que condenó al académico y comentarista Sergio Aguayo es un atentado contra la opinión crítica, está plagada de errores y excesos que vulneran el derecho a la información y soslaya la excepción que la ley establece a fin de que el daño moral no sea pretexto para perseguir la discrepancia en asuntos de interés público.

   La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia, en donde el ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena decidió atraer ese caso, no debería tener problemas para revocar esa escandalosa sentencia contra el doctor Aguayo. La fianza que ha tenido que entregar como garantía para el pago de 10 millones de pesos se añade a un largo litigio desde que el ex gobernador de Coahuila, Humberto Moreira, lo demandó debido al artículo que Aguayo publicó en Reforma y otros diarios el 20 de enero de 2016. Seguir leyendo “La inicua sentencia contra Sergio Aguayo”

Entre el recato y la cólera

La cólera y el espanto ante ese crimen levantaron una oleada de irritación y tristeza. Foto tomada de http://www.infobae.com

Publicado en Crónica el lunes 11 de noviembre

Ni siquiera el horror ante la inhumana matanza en Bavispe consiguió que el presidente López Obrador condenara a los criminales. A quienes no se suman al coro de adulaciones que le han construido sus allegados, el presidente los descalifica. La prensa, singularmente, es destinataria de cotidianas desacreditaciones. A los delincuentes que perpetran crímenes como el que diezmó a la familia Le Barón, el presidente López Obrador no los cuestiona.

   La mañana del 5 de noviembre, horas después del terrible asesinato de seis niños y tres mujeres, el presidente inició su conferencia de prensa ofreciendo un pésame a los familiares de las víctimas. Pero de los asesinos, no dijo una sola palabra. La sevicia y la cobardía de los desdichados que acribillaron y quemaron vivos a esos inocentes niños y a las tres señoras —y que además hirieron a seis menores más— no suscitaron indignación alguna en el presidente, al menos a juzgar por sus palabras de ese y los siguientes días. Seguir leyendo “Entre el recato y la cólera”

Periodistas asesinados

Publicado en Crónica el lunes 5 de agosto

Jorge Celestino Ruiz Vázquez, reportero de El Gráfico de Xalapa, tuvo protección policiaca durante varios meses. En octubre pasado su vivienda en el municipio de Actopan, Veracruz, fue balaceada en tres ocasiones y él recibió amenazas de muerte. Hace dos semanas la escolta que las autoridades del estado le habían asignado dejó de acompañarlo. La noche del viernes 2 de agosto fue acribillado junto a su domicilio.

   Desde 2000 han sido asesinados por lo menos 131 periodistas en México. En transcurso del gobierno actual, desde diciembre, los periodistas asesinados suman 14. La muerte de Celestino Ruiz había sido plenamente anunciada. A pesar de ello le retiraron la escolta que lo cuidaba. El gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García, quiso justificarse: “No podemos ponerle un policía a cada periodista”. Seguir leyendo “Periodistas asesinados”

Cómo no enfrentar una crisis

Publicado en Crónica el lunes 8 de julio

Desatender el problema. Había numerosas señales de la inconformidad dentro de la Policía Federal. Las imágenes de las habitaciones deterioradas, los colchones en el piso y los uniformes inservibles inquietaron y avergonzaron en numerosos medios durante varias semanas.

  Las respuestas iniciales fueron groseras y torpes. El titular del Instituto Nacional de Migración, Francisco Garduño, llamó “fifís” a los policías que se quejaban por esas condiciones de trabajo. El presidente lo disculpó porque, dijo, “es una gente buena”.

   El lunes 24 unos 30 familiares de esos policías se manifestaron afuera de Palacio Nacional. Entre otras cosas se quejaban porque con la incorporación a la Guardia Nacional dejarán de recibir los bonos de operatividad que complementan sus salarios. Nada se resolvió. Seguir leyendo “Cómo no enfrentar una crisis”

Linchamientos políticos

El linchamiento político es un recurso despreciable. Golpea la fama pública sin evidencias que hayan pasado por el examen de autoridades judiciales, alienta al siempre maniqueo tribunal de la llamada opinión pública, solivianta el ánimo compulsivo de los fanáticos y desplaza al quehacer político que tiene la tarea de conciliar posiciones encontradas.

Publicado en Crónica el lunes 18 de febrero

El término es muy fuerte. Pero no es para menos. Linchamiento es la ejecución tumultuaria de una persona que no ha sido sometida a proceso judicial. Más allá de la barbarie designada de esa manera, se puede hablar de linchamiento político para referirse a la acusación sin evidencias que —con propósitos, precisamente, políticos— expone a una persona al descrédito público.

   El linchamiento político es resultado de la carencia de argumentos y de elementos verificables para descalificar a un ciudadano. La propensión de los medios al escándalo y la propagación de toda clase de murmuraciones en las redes sociodigitales, favorecen el linchamiento político. Ya se sabe que, aun cuando no esté respaldada por hechos, algo queda después de la calumnia. Seguir leyendo “Linchamientos políticos”