Antonio Pasquali, venturoso sembrador

Antonio Pasquali, venturoso sembrador
En el homenaje que le hicimos en la FCPyS de la UNAM. 16 de mayo de 2013. Foto tomada de la Gaceta de la FCPyS. Foto en la franja superior, tomada del sitio de El Nacional de Caracas.

Publicado en Crónica el lunes 7 de octubre

Erudición sin petulancia, lucidez a toda prueba, inmutable compromiso con la verdad: esas fueron algunas de las cualidades que hoy nos hacen deplorar la ausencia de Antonio Pasquali, el pionero en la investigación sobre comunicación en América Latina.

   Durante casi seis décadas Pasquali documentó capacidades y perversiones de la comunicación de masas, explicó los riesgos que implica la concentración de muchos medios en pocas manos, desmenuzó el carácter global que alcanza la propagación de mensajes, insistió en distinguir a la comunicación (a la que entendía como ejercicio de diálogo) de la difusión de datos que es la información, subrayó la necesidad de los medios públicos frente a los de carácter mercantil. Con inteligente perspectiva, estudió a los medios antes que nada desde la filosofía para comprender sus implicaciones sobre las personas y sus contextos; con obsesiva minuciosidad recabó cifras sobre el desarrollo de la comunicación en América Latina; con permanente capacidad de asombro pasó del estudio de la prensa y la televisión al entusiasmo crítico por Internet. Seguir leyendo “Antonio Pasquali, venturoso sembrador”

Denegri, el negocio de la simulación

 

Foto tomada de Excélsior

Publicado en Crónica el lunes 23 de septiembre

El periodista más importante de México durante al menos dos décadas cobraba por lo que publicaba y por lo que no. En Carlos Denegri el periodismo era coartada para el cinismo —o viceversa—y para el negocio de la simulación. Su extensa influencia, la prepotente acumulación de privilegios que ostentaba, así como la personalidad psicótica detonada por el alcohol pero exacerbada gracias a la impunidad que lo favorecía, hicieron de Denegri un personaje abusivo y estridente.

   La reciente novela de Enrique Serna, aunque con licencias literarias, está apuntalada en una detallada investigación que le permite reconstruir la biografía de ese personaje y, de esa manera, parte de la historia negra del periodismo mexicano en los años cincuenta y sesenta del siglo XX. Uno de sus muchos aciertos es el título. El vendedor de silencio describe la extorsión oficiosa y consuetudinaria que Denegri no inventó pero que practicaba como ningún otro. Aquel periodismo de chisme, panegírico y extorsión, cobraba por propalar versiones a conveniencia del poder político y económico pero también por ocultarlas. Serna le atribuye esta impúdica explicación a Rodrigo de Llano, que dirigió Excélsior durante 33 años —hasta 1963— y que le confirió a Denegri el sitio de primera línea en ese diario: “los periodistas debemos estar informados de todo, pero no necesariamente divulgarlo… Un periodista gana más dinero por lo que se calla que por hacer alharaca. En este negocio no sólo vendemos información y espacios publicitarios: por encima de todo vendemos silencio”. Seguir leyendo “Denegri, el negocio de la simulación”

Periodistas asesinados

Publicado en Crónica el lunes 5 de agosto

Jorge Celestino Ruiz Vázquez, reportero de El Gráfico de Xalapa, tuvo protección policiaca durante varios meses. En octubre pasado su vivienda en el municipio de Actopan, Veracruz, fue balaceada en tres ocasiones y él recibió amenazas de muerte. Hace dos semanas la escolta que las autoridades del estado le habían asignado dejó de acompañarlo. La noche del viernes 2 de agosto fue acribillado junto a su domicilio.

   Desde 2000 han sido asesinados por lo menos 131 periodistas en México. En transcurso del gobierno actual, desde diciembre, los periodistas asesinados suman 14. La muerte de Celestino Ruiz había sido plenamente anunciada. A pesar de ello le retiraron la escolta que lo cuidaba. El gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García, quiso justificarse: “No podemos ponerle un policía a cada periodista”. Seguir leyendo “Periodistas asesinados”

El presidente y el periodismo

“Bien portados”. Cartón de Helio Flores publicado el 25 de julio en El Universal.

Publicado en Crónica el lunes 29 de julio

El periodismo a menudo les incomoda a los gobernantes. Esa es una de las consecuencias cuando los periodistas hacen bien sus tareas y forma parte de las reglas del juego democrático.

   Los gobernantes ejercen el poder. El periodismo señala deficiencias, omisiones y desde luego abusos, cuando existen, en la tarea de los gobernantes pero también del resto de los actores de la vida pública. Cuando sus excesos o incompetencias, o simplemente sus errores son publicados, es natural que los gobernantes se disgusten. La prensa, cuando informa con rigor, es uno de los contrapesos al poder político. Por eso la libertad de prensa es consustancial a la democracia.

   El presidente Andrés Manuel López Obrador ha ido más allá de la explicable incomodidad que le suscita la prensa crítica. Ha mencionado a medios y periodistas que según él no se portan bien. Presenta al periodismo militante como modelo de lo que, según dice, debe ser la prensa. Ha llegado al exceso de exigir disculpas a medios que no se desempeñan como a él le gustaría. Descalifica e injuria a los informadores y a los medios que no se ciñen a sus apreciaciones. Seguir leyendo “El presidente y el periodismo”

Desmañanados en Palacio

Publicado en Crónica el 24 de diciembre

Las conferencias de prensa de cada mañana se han convertido en la fe de erratas de la cuarta transformación. Lo que el presidente anuncia temprano suscita reacciones el resto del día. Un par de mañanas más tarde López Obrador ofrece aclaraciones y si la exigencia pública es muy intensa, corrige o se retracta.

   Esas rectificaciones, cuando han ocurrido, no se deben tanto a la disposición del gobierno para atender a las razones de otros sino a la capacidad de reclamo que llega a ejercer la sociedad organizada. Los “errores de dedo” son subterfugio de la improvisación y la impericia políticas.

  Andrés Manuel López Obrador quiere determinar la conversación pública. Las conferencias de prensa tienen el propósito de realzar la presencia presidencial, acaparar los medios y determinar el ciclo de informaciones y respuestas que se cumple a lo largo del día. Sin embargo, más que para enfatizar el perfil de López Obrador las conferencias se están convirtiendo en una llamativa pero efímera burbuja que ocupa espacios en los noticieros de la mañana, alcanza menciones por la tarde y es desplazada por otros asuntos conforme avanza el día. Seguir leyendo “Desmañanados en Palacio”