El espinazo de la democracia

 

Publicado en Crónica el lunes 25 de noviembre

“El INE es la espina dorsal de la democracia mexicana” ha explicado, sin exageración alguna, Enrique Krauze. Muchos mexicanos no recuerdan, y algunos políticos no quieren recordar, que durante casi todo el siglo XX no tuvimos elecciones limpias. En cada votación, con algunas excepciones, ganaba el mismo partido. Las trampas para justificar esas elecciones eran tan consuetudinarias que se volvieron parte de la (in) cultura política mexicana. Adulteración del sufragio, acarreos e intimidaciones, cuando hacía falta impúdicos robos de urnas, eran parte de una indeseable e indignante normalidad mexicana.

   En sucesivas y siempre épicas ocasiones, distintos movimientos cívicos desafiaron esa antidemocracia que les regateaba a los ciudadanos el derecho de elegir a sus gobernantes y representantes. El Movimiento Henriquista en 1952, la perseverante insistencia democrática del Partido Acción Nacional desde los años 40 y con singular eco a partir de los 80, la participación electoral de las izquierdas incluso cuando no tenían registro electoral (con las candidaturas de Ramón Danzós Palomino en 1964 y Valentín Campa en 1976), los documentados reclamos contra el fraude electoral en Chihuahua en 1986, las reformas políticas a partir de 1977, son algunos momentos destacados en un trayecto colmado de sobresaltos y que desembocó en las reglas que desde hace dos décadas aseguran que en las elecciones se exprese la decisión de los ciudadanos. Seguir leyendo “El espinazo de la democracia”

López Obrador y su circunstancia

Publicado en El Cultural número 157, suplemento de La Razón, el 14 de julio

Se ha planteado un falso dilema entre gobierno fuerte y gobierno plural. El 53% de los votos que recibió Andrés Manuel López Obrador, las mayorías que tendrá Morena en el Congreso federal y la arrasadora adhesión que los benefició en casi todos los estados harán del próximo presidente un gobernante con enormes capacidades de maniobra política. En la opinión publicada se ha dicho, acaso en busca de encontrar el ángulo favorable a la contundente votación del 1 de julio, que es mejor un presidente fuerte y con amplias posibilidades de tomar decisiones a un mandatario que tenga que pactar porque no tiene mayoría suficiente.

   Ese había sido el signo de los años recientes en México y, de manera más amplia en casi todo el mundo: la diversidad que fue extendiéndose en la sociedad se tradujo en varios partidos que alcanzaban porciones de las votaciones, y bancadas en el Congreso, que les obligaban a negociar unos con otros. A la democracia la pudimos identificar como el sistema de gobierno que permite la representación de todos los intereses legítimos y a la política, la reconocimos como el ejercicio de propiciar y mantener acuerdos. La gobernabilidad y el sistema de representación se han construido a fuerza de pactos en donde todos ganan algo y nadie se queda con todo. La negociación ha sido reconocida como atributo indispensable en las democracias.

   Mientras más avanzó la democracia mexicana, más plurales se volvieron el Congreso y los gobiernos locales. Los partidos se equilibraron unos a otros. El Legislativo comenzaba a moderar posibles excesos de un Ejecutivo cada vez menos arbitrario porque muchas de sus decisiones cardinales tenía que acordarlas con otras fuerzas políticas. Seguir leyendo “López Obrador y su circunstancia”

Nuestra fuerza

Publicado en Crónica el lunes 25 de septiembre

1. La solidaridad ha sido vehemente, comprometida, abrumadora. A cada calle encontramos generosidad y valor. Ante cada edificio colapsado, la abnegación de millares hace de la ciudadanía un ejercicio de responsabilidad más allá de los límites. En cada punto de acopio, la magnanimidad de millones es clave de una nueva convivencia. Hay un sentido común que antepone la vida de los otros para poder ser nosotros.

   Por unos días la grandeza se desparrama y el bien general es prioritario, antes que el interés individual. De cara a la emergencia estos hombres y estas mujeres que admiramos removiendo escombros, transportando medicinas, confortando a desconocidos, dejan de ser el lobo del hombre y construyen, en la tragedia, un momento de civilización y humanidad. Ante la desgracia nos reconocemos como iguales pero, más aún, como integrantes de una colectividad. Las desdichas de uno son de todos. El salvamento y la reconstrucción son responsabilidad común. Seguir leyendo “Nuestra fuerza”

Nuestra fuerza

 En la debilidad y limitaciones de Trump, pero antes que nada en nuestra capacidad de cohesión y en la claridad de nuestras convicciones está nuestra fuerza. Foto tomada de www.vanguardia.com.mx
En la debilidad y limitaciones de Trump, pero antes que nada en nuestra capacidad de cohesión y en la claridad de nuestras convicciones está nuestra fuerza. Foto tomada de http://www.vanguardia.com.mx

Publicado en Crónica el lunes 30 de enero

Bienvenida, María

Cada lucecita se engrandece cuando comenzamos a estar entre tinieblas. Cada buena noticia es más significativa si nos llega en medio de la catarata de acontecimientos desfavorables. Miramos a lo más cercano cuando el escenario parece ominoso. Y en ese reconocimiento de las grandes maravillas y dichas de la vida cotidiana encontramos aliento para entender, aquilatar y enfrentar aquellos que se nos muestran como grandes problemas.
El amigo que cumple años rodeado de quienes lo quieren y celebran, el querido allegado nuestro que se recupera de la afección que provocó  enorme susto, las niñas y niños que llegan a este mundo que hemos construido con tantos defectos pero que es nuestro y que siempre podemos mejorar son expresiones del milagro (dicho sea en el más laico sentido) que es la vida y que nos alienta a perseverar, a querer, a resistir. Seguir leyendo “Nuestra fuerza”

Los malhumorados y sus analistas

desesperanza

Publicado en Crónica el 16 de mayo

Desilusión, escepticismo, desesperanza… desde todos los flancos a la sociedad mexicana se le adjudica un estado de ánimo irritado y desencantado. Casi no hay analista del escenario político que no comparta esas caracterizaciones. Los ciudadanos, se asegura, están disgustados. El humor público es de indignación, se añade. Pero vale la pena preguntarnos si esa es la situación que define a la sociedad o la que numerosos comentaristas encuentran en su entorno inmediato y entre ellos mismos. Seguir leyendo “Los malhumorados y sus analistas”