La mercantilización del feminicidio

Fotografía tomada de http://www.elpais.com

Publicado en Crónica el lunes 17 de febrero

Brutal, espantoso, atroz… el asesinato de Ingrid Escamilla fue tan salvaje que se convirtió en emblema de la causa de las mujeres en México. A falta de adjetivos para calificar ese crimen, las protestas contra la violencia de género se desbordaron en calles y redes. El lucro de algunos medios con imágenes como las del asesinato de esa joven de 25 años redobló la indignación.

  ONGs y partidos, legisladores y jueces, opinadores e influencers, tuvieron reacciones que van del pavor a la propuesta en el afán para atajar y perseguir los feminicidios. Sin embargo el presidente de la República manifestó un desdén cercano a la insolencia cuando una periodista insistió en pedirle una respuesta para las mujeres que protestaban afuera de Palacio Nacional. En vez de referirse al incremento en los feminicidios el presidente López Obrador habló de él mismo, de trayectoria y sus intenciones. En lugar de precisar medidas, insistió en gastadas fórmulas retóricas. El “decálogo” que improvisó para salir del paso, antes de expresar un irritado “ya” indicando que según él había cumplido a la demanda de las mujeres, es un perfecto emblema de la incapacidad del gobierno para entender a la sociedad y del desprecio por las políticas públicas, en este caso para enfrentar la crisis de inseguridad. Seguir leyendo “La mercantilización del feminicidio”

Ante el dolor, el rencor

Fotografía tomada de https://expreso.press/

Publicado en Crónica el lunes 27 de enero

Sólo tiene tiempo para escuchar aclamaciones y beneplácitos. El presidente de la República destina varias horas diarias a perorar, la mayor parte de las ocasiones sin hacer anuncios ni ofrecer explicaciones que no se hubieran conocido antes, pero no dispone de unos minutos para recibir a los familiares de las víctimas de la violencia. El calendario y el reloj no alcanzan cuando se trata de encuentros que le incomodan. Para el licenciado López Obrador la pluralidad es como la erisipela y la rehuye con una mezcla de soberbia e intolerancia, pero también de rechazo y temor a los puntos de vista que no son idénticos a los suyos. Ahora esa conducta se contagia y exacerba entre sus partidarios más exaltados.

   Nadie, en sus cabales, puede regatearle pertinencia y  legitimidad a la Marcha por la Paz que ayer domingo llegó al Zócalo. La integran familiares de mexicanos que han sido asesinados, o desaparecidos, en Guerrero, Tamaulipas, Morelos, Chihuahua, Sonora, Sinaloa, el Estado de México, Veracruz, entre otros sitios de nuestra acongojada geografía. Quizá se puede discrepar con los diagnósticos y algunas exigencias de esos ciudadanos pero el dolor que traen a cuestas y la indignación trasladada a la movilización, ameritan el mayor respeto. Seguir leyendo “Ante el dolor, el rencor”

Un niño, dos pistolas, nueve balazos

Fotografía tomada de https://politica.expansion.mx/

Publicado en Crónica el lunes 13 de enero

La tragedia en Torreón exhibe descuidos, incapacidades y evasivas del poder político. Como se consideran obligadas a explicarlo todo, las autoridades improvisan respuestas simplistas para un asunto que amerita indagaciones complejas. La prisa del gobernador de Coahuila para culpar a los videojuegos es paradigmática de la búsqueda de soluciones fáciles y, sobre todo, de causantes ajenos.

   El diagnóstico que, a su vez, ofrece a botepronto el presidente de la República, confirma la apreciación esquemática que tiene de la realidad y su talante profundamente conservador. Cuando dice que enfrentará desgracias como la de Torreón “trabajando por la integración de las familias y el fortalecimiento de los valores”, el licenciado López Obrador vuelve a confundir sus responsabilidades. Seguir leyendo “Un niño, dos pistolas, nueve balazos”

Entre el recato y la cólera

La cólera y el espanto ante ese crimen levantaron una oleada de irritación y tristeza. Foto tomada de http://www.infobae.com

Publicado en Crónica el lunes 11 de noviembre

Ni siquiera el horror ante la inhumana matanza en Bavispe consiguió que el presidente López Obrador condenara a los criminales. A quienes no se suman al coro de adulaciones que le han construido sus allegados, el presidente los descalifica. La prensa, singularmente, es destinataria de cotidianas desacreditaciones. A los delincuentes que perpetran crímenes como el que diezmó a la familia Le Barón, el presidente López Obrador no los cuestiona.

   La mañana del 5 de noviembre, horas después del terrible asesinato de seis niños y tres mujeres, el presidente inició su conferencia de prensa ofreciendo un pésame a los familiares de las víctimas. Pero de los asesinos, no dijo una sola palabra. La sevicia y la cobardía de los desdichados que acribillaron y quemaron vivos a esos inocentes niños y a las tres señoras —y que además hirieron a seis menores más— no suscitaron indignación alguna en el presidente, al menos a juzgar por sus palabras de ese y los siguientes días. Seguir leyendo “Entre el recato y la cólera”

El Estado intimidado

Cartón de Alarcón publicado en El Heraldo. Tomado de @alarcondibujos

Publicado en Crónica el lunes 21 de octubre

Lo único que un Estado no se puede permitir es ceder a otros el ejercicio de la fuerza que, por definición, tiene la responsabilidad de  monopolizar. El Estado existe antes que nada para garantizar la seguridad de las personas. Para ello, cuando es necesario emplea la fuerza con la legitimidad que, en las democracias, le confiere la sociedad. Grupos criminales siempre hay, de tal manera que la aplicación de la justicia es una tarea inacabable. Eludir esa obligación y más aún, transigir para que sean otros quienes impongan su fuerza, constituye el incumplimiento más grave que un gobierno, a la cabeza del Estado, pueda hacer al mandato que le han otorgado los ciudadanos.

   No tenemos un Estado del todo fallido porque sigue desempeñando muchas de sus obligaciones. Pero el jueves 17 de octubre, de una manera inusitada, el Estado le falló a la sociedad mexicana. Por mucha retórica que inviertan para justificar los enormes yerros de ese día, el presidente Andrés Manuel López Obrador y sus colaboradores en materia de seguridad pública dejaron de cumplir sus deberes más esenciales. Fuerzas militares y policiacas bajo su mando emprendieron una operación descuidada, sin la información ni la preparación que hacían falta para enfrentar las previsibles represalias por la captura de un notorio capo del narcotráfico. Luego, intimidado por una pandilla criminal, el gobierno dejó libre a ese dirigente del Cártel de Sinaloa. Seguir leyendo “El Estado intimidado”