Abusos de Nestora Salgado

Publicado en Crónica el lunes 28 de mayo

Las policías comunitarias son expresión del fracaso del Estado para imponer la ley y garantizar la seguridad de los ciudadanos. Nestora Salgado no habría tenido que organizar el cuerpo de seguridad que encabezó en Olinalá si las autoridades en Guerrero y el gobierno federal hubieran podido enfrentar a la delincuencia en esa zona. Luego, la policía comunitaria al mando de esa peculiar mujer cometió abusos que merecieron la apertura de varios procesos judiciales.

   Difícilmente se puede considerar que Nestora Salgado es una luchadora social. Encabezó a su comunidad para enfrentar a la delincuencia, recibió apoyo del gobierno de Guerrero y, muy pronto, el personal bajo su responsabilidad, y ella misma de acuerdo con los testimonios disponibles, comenzaron a delinquir. Seguir leyendo “Abusos de Nestora Salgado”

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“Pejenomics”, propuesta conservadora

La economía que ofrece López Obrador ignora a los trabajadores. En Pejenomics no aparece el término “salarios” ni la palabra “pobreza”.

Publicado en Crónica el lunes 14 de mayo

Los actos fallidos a veces llegan a ser de una transparencia maravillosa. En una frase, aunque su autor no lo haya previsto, se develan intenciones u obsesiones que habían sido encubiertas con abundantes aseveraciones o evasivas. Quienes titularon Pejenomics al panfleto que sintetiza la propuesta económica de Andrés Manuel López Obrador tienen que haber advertido que ese título remite al término Reaganomics, que fue como se le llamó al plan del presidente Ronald Reagan a comienzos de los años 80. Las coincidencias van más allá del nombre.

   La Reaganomics se propuso impulsar la economía estadounidense a partir de una contracción del Estado: fuertes recortes fiscales y al gasto social, desregulaciones en áreas como transportes, salud y el sector financiero, así como un severo control de la inflación. Seguir leyendo ““Pejenomics”, propuesta conservadora”

La serie que disgusta a López Obrador

Publicado en Crónica el lunes 30 de abril

Raúl Trejo Delarbre

Toda campaña electoral implica ataques mutuos. Todo candidato, además de mencionar sus propias virtudes, señala los defectos que encuentra en sus competidores. La política se hace a partir de contrastes y, sometida a la construcción maniquea de los medios audiovisuales, acentúa la polarización. Las descalificaciones, que constituyen una forma de calificar, son parte del quehacer político. No son deseables desde el ideal de una deliberación sustentada en argumentos y capaz de apelar al razonamiento y no a la emotividad de los ciudadanos, pero tampoco son ilegales.

   Las campañas negras propagan mentiras y/o rumores. Cuando así ocurre, se atraviesa la delgada pero siempre perceptible línea entre la discusión y la denostación. La imputación falsa de un delito constituye una calumnia. A un candidato se le pueden cuestionar su capacidad, lo que dice y calla, lo que promete, su trayectoria o alianzas. Todo ello forma parte de las apreciaciones subjetivas en las que abreva el debate político. Pero decir falsedades y, sobre todo, adjudicar acciones ilegales  sin que se presenten pruebas que acrediten tales acusaciones, es incurrir en difamación. Las campañas negras se nutren de calumnias y difamaciones. Seguir leyendo “La serie que disgusta a López Obrador”

Gómez Urrutia

   A los 55 años, a comienzos de 2000, Napoleón Gómez Urrutia había decidido permanecer al margen de los asuntos sindicales. Su padre, Napoleón Gómez Sada, era uno de los líderes obreros más influyentes y llevaba cuatro décadas al frente del Sindicato Minero Metalúrgico. Gómez Urrutia había estudiado Economía en la UNAM, en donde en 1968 presentó una tesis sobre “Política monetaria y equilibrio externo”. Hizo cursos de posgrado en Oxford y Berlín. A mediados de los años 70 trabajó en las secretarías del Patrimonio Nacional y de Programación y Presupuesto y entre 1979 y 1982 dirigió la Casa de Moneda. Luego creó una empresa de consultoría llamada Grupo Zeta.

   En el año 2000, su padre decidió colocarlo al frente del sindicato. Gómez Urrutia, al menos de manera pública, no había buscado esa designación. No tenía un cargo en el sindicato y jamás trabajó en empresas mineras. El Sindicato Minero, simplemente, no le interesaba. Su padre, Gómez Sada, era un líder oficialista pero a diferencia de otros dirigentes charros, como se denominaba a los caciques del sindicalismo antidemocrático, propiciaba que en el Minero hubiera un relativo respeto a los estatutos internos. Esos estatutos indicaban que para ser dirigente se requería una antigüedad sindical de al menos 5 años. Seguir leyendo “Gómez Urrutia”

El liberalismo y los seudoliberales

Publicado en Crónica el 12 de febrero

El liberalismo, como puntal de la modernidad, es la afirmación de la libertad y los derechos de las personas en contra de las arbitrariedades del poder político. Liberalismo es compromiso con la igualdad y, de esa manera, reconocimiento de la diversidad inherente a una sociedad repleta de contrastes. Si todos tenemos los mismos derechos, es preciso insistir para que se cumplan.

   Liberalismo y pluralismo son complementarios. Para el liberal, la variedad de intereses, aspiraciones y puntos de vista no es aspiración sino punto de partida. Allí se encuentra el contexto en donde la tolerancia y la búsqueda de entendimientos son el cemento de la convivencia y la vida pública. El liberalismo es antitético con el pensamiento único. Seguir leyendo “El liberalismo y los seudoliberales”