Sociedad y poder

Archive for the ‘Letras’ Category

El “periodismo moridor” de José Revueltas

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Publicado en Zócalo, enero de 2015

revueltas

“Desde chiquillo yo hacía, por ejemplo, periódicos a mano y entrevistas a mi mamá y a Silvestre. Pero yo no sentía que eso fuera una vocación, lo hacía porque me gustaba mucho. Y luego ingresé al movimiento revolucionario y fui siempre redactor de periódicos nuestros. Hacíamos un periodiquito para los soldados que se llamaba El Máuser, se repartía en los cuarteles; y ése es el inicio de la carrera” [1]. Leer el resto de esta entrada »

Written by Raúl Trejo Delarbre

febrero 1, 2015 at 8:54 pm

Publicado en Letras

Jorge Calvimontes. Poeta, periodista, boliviano, mexicano

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Jorge Calvimontes y Calvimontes, poeta y periodista nacido en Oruro, Bolivia, llegó exiliado a México en 1971 y desde entonces enriqueció la docencia y la convivencia en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Murió  el viernes 20 de diciembre, a los 81 años.

CalvimontesVarias veces tuve la oportunidad de que Jorge Calvimontes, mi viejo profesor de periodismo, me invitara a presentar algunos de sus libros. Ahora que me entero de su fallecimiento,  encuentro algo de lo que dije (y que nunca publiqué) en abril de 2005, en alguna de aquellas presentaciones.

 Comentario al libro Un relámpago de siglos. Crónica de una efímera eternidad  de Jorge Calvimontes y Calvimonte. Editorial Constate, México, 2005.

   La pasión lírica de Jorge Calvimontes se desencadena en Un relámpago de siglos. La elegía al servicio de la memoria –es decir, de la historia y las lecciones que ofrece tal recuento– es el hilo conductor de las estampas, los relatos y los cantos que aparecen en este libro.

Con infatigable vehemencia, el profesor Calvimontes se prodiga en la narración para describir primero el paisaje de los Andes bolivianos y luego las vicisitudes de algunos de quienes lo han habitado. Las figuras que este autor construye son exuberantes tanto en cantidad como en intensidad. Leer el resto de esta entrada »

Written by Raúl Trejo Delarbre

diciembre 21, 2013 at 2:53 pm

Pedagogía del plagio

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Mostrador

Publicado en emeequis

El premio literario que la Universidad de Guadalajara y el Conaculta entregaron a un plagiario suscitó una amplia, sólida y aleccionadora reacción adversa entre escritores e intelectuales de muy variadas propensiones y adscripciones.

Ha sido una lástima –vaya, una auténtica vergüenza— que los otorgantes del premio al escritor

El “copy and paste” de Bryce fue documentado en varias publicaciones, entre ellas “La Razón” de México

Alfredo Bryce Echenique decidieran llevárselo hasta su casa en París. Pero en medio de ese carnaval de abusos y equivocaciones en el que se enredaron miembros del jurado, autoridades de la UdeG y el Conaculta y algunos amigos del escritor tan deshonrosamente premiado, se puede reconocer el mérito de una impugnación que incluyó numerosas voces.

Entre septiembre y octubre aparecieron docenas de artículos de prensa que fueron del asombro y el sarcasmo, a la exigencia intelectual, moral y política para que el premio no fuese entregado. Esa profusión de ideas hizo más escandalosa la decisión de las autoridades de la Universidad de Guadalajara y del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes para suspender la ceremonia en la Feria del Libro pero entregarle a Bryce, de todos modos, los casi 2 millones de pesos del premio.

Se trata de dinero público, en vista de que ese es el carácter que tienen las principales instituciones que convocaron al premio. Los plagios del novelista peruano se repitieron decenas de veces en artículos periodísticos que calcó de diversas fuentes. No se trató de un descuido, ni de un pifia ocasional. Al abuso con los derechos de autor de docenas de escritores, se añade el engaño a los lectores.

Esas faltas fueron señaladas en docenas de comentarios desde que se anunció el premio.

Recompensar a Bryce implicaría “que hay plagiarios buenos y plagiarios malos” (Gil Gamés, La Razón, 5 de septiembre). Leer el resto de esta entrada »

Written by Raúl Trejo Delarbre

noviembre 4, 2012 at 2:43 pm

Publicado en Letras

La Jornada vs. Letras Libres: El derecho a la crítica

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Columna Mostrador, en emeequis

La sentencia de la Suprema Corte que absolvió a la revista Letras Libres y al escritor Fernando García Ramírez defiende el derecho a la crítica y subraya que los medios de comunicación están inevitablemente expuestos al escrutinio de la sociedad.

Hace casi ocho años, el diario La Jornada presentó una demanda judicial para inconformarse con un artículo publicado en marzo de 2004. García Ramírez, a la sazón subdirector de Letras Libres, publicó en esa revista un breve cuan enjundioso texto para controvertir las simpatías de La Jornada con el grupo terrorista español ETA. García Ramírez cuestionaba el acuerdo de colaboración periodística que el diario mexicano había suscrito con el periódico vaco Gara, relacionado con ETA. Debido a las opiniones de La Jornada acerca de esa organización separatista, consideró que estaba “al servicio de un grupo de asesinos hipernacionalistas”.  Leer el resto de esta entrada »

Written by Raúl Trejo Delarbre

noviembre 28, 2011 at 9:23 am

Monsiváis, hombre de ideas

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Cada quien tiene sus propias reminiscencias con Carlos Monsiváis. Desde el 19 de junio, cuando falleció, han circulado centenares de historias personales que confirman la amplitud, así como la versatilidad, de las redes de relaciones amistosas que ese polifacético escritor supo construir en más de medio siglo de prolífica y constante vida pública.

Aunque me dan ganas no voy a narrar aquí varias anécdotas más, que aburrirían a los lectores en medio de la actual catarata de historias y experiencias en donde resulta que Monsiváis tenía más amigos de los que quizá nunca imaginó. Simplemente diré que siempre tuve con él un trato cordial, desde que lo conocí a comienzos de los años 70, con abundantes coincidencias pero también diferencias que nunca soslayamos y que en más de una ocasión fueron motivo de, para mí, gratificantes intercambios. Mi deuda intelectual y personal con Carlos será imperecedera.

Al pensamiento de ese abrumador y deslumbrante escritor, no se le puede entender sin dos principios: la tolerancia y el debate de ideas. La primera, solamente encontraba límites en su incansable cruzada contra los intolerantes: el pensamiento conservador de ayer y hoy, los fanatismos de derechas pero también de las izquierdas que aún suponen que el fin justifica los medios y las pretensiones de quienes se erigen como custodios de la moral pública exigiendo que todos compartan sus creencias, fueron diseccionados y denunciados por Monsiváis, a veces con puntilloso sarcasmo y en otras ocasiones en documentados ensayos.

Era un hombre de ideas, que siempre son antítesis de los dogmas. Monsiváis asumió su carácter de intelectual público como una manera no solamente de atestiguar las más variadas expresiones de la cultura social, sino además para expresar por todos los medios y en todos los foros posibles sus diagnósticos y opiniones. Muchas de tales ideas eran para el momento y en busca de interlocutores. Por eso prefería el espacio perecedero aunque de mayor alcance social que tiene la prensa, aunque luego reescribiera esos textos para nutrir sus numerosos libros. Esos volúmenes son mucho más que compilaciones de artículos originalmente aparecidos en periódicos y revistas; Monsiváis corregía de manera compulsiva sus propios textos, con un respeto diríase reverencial al formato del libro que trasciende la fugacidad de la prensa.

Lector omnívoro, era promotor generoso de muy variados espacios para que se expresaran las opiniones de otros. Suman centenares los editores de revistas que pueden dar fe de la solidaridad de Monsiváis que se las ingeniaba para entregarles un texto que, independientemente del tema, sería atractivo para impulsar o mantener publicaciones que precisaban notoriedad para obtener lectores e inserciones publicitarias. La firma de ese escritor siempre era interesante, incluso para pequeñas editoriales universitarias que publicaron las primeras ediciones de algunos de sus libros más tarde muy renombrados.

El debate de ideas, para Monsiváis, era componente imprescindible en la democracia. “Por mi madre, bohemios”, exhibió durante décadas dislates de los personajes públicos. Cierta parcialidad implícita, con frecuencia mantenía ausentes de esa columna a personajes considerados como de izquierdas, que así quedaban a salvo de los subrayados críticos de “la R.”. Eso no implica que sus simpatías políticas fueran incondicionales. Monsiváis fue entusiasta del zapatismo pero señaló abusos del subcomandante, de la misma manera que cuestionó errores garrafales de López Obrador a pesar de la querencia que tenía con el entusiasmo popular que llegó a suscitar ese movimiento.

En respaldo a la discusión así como a la elaboración intelectuales, Monsiváis animó durante 15 años (de 1972 a 1987) el suplemento “La Cultura en México” de la revista Siempre!, en cuyas páginas abundaron textos fundamentales en la formación cultural de varias generaciones. Ese mismo afán lo llevó a defender a la universidad pública, así como a preocuparse por la preparación habitualmente fragmentaria y exigua que ofrecen las escuelas universitarias de comunicación.

En 1988, con motivo de la muerte de su querido amigo Carlos Pereyra, Monsiváis escribió que un intelectual “es aquel que mantiene la voluntad de conocimiento y la autocrítica, no obstante los graves obstáculos”. Con una inagotable capacidad de asombro, respaldada en una mordaz pero antes que nada extraordinariamente sólida inteligencia, Carlos Monsiváis eludía constantemente esas dificultades.

Publicado en emeequis

Written by Raúl Trejo Delarbre

junio 27, 2010 at 10:25 am

Publicado en Cultura, Letras

MONSIVÁIS

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Fotografía tomada de la revista Zócalo

Pedagogo, periodista

Monsiváis y la cultura en México

Written by Raúl Trejo Delarbre

junio 19, 2010 at 2:36 pm

Reversa del TRIFE a la reforma electoral (y elogio a Benedetti)

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Con una resolución embustera y cantinflesca, los magistrados del Tribunal Federal Electoral anularon la reforma constitucional que impide la contratación de espacios de propaganda política en televisión y radio. Al revocar una resolución del IFE que sancionaba al Partido Verde y a los diputados que contrataron anuncios en televisión para promoverse con el pretexto de difundir una de sus iniciativas de ley, el Tribunal Electoral estableció un precedente de extrema gravedad.

Los partidos no han querido darse cuenta de esa decisión, que niega la reforma constitucional que impulsaron hace año y medio. Las televisoras han disimulado maliciosamente el regocijo que les suscita esa decisión de los magistrados electorales y que muy posiblemente se debe al tenaz cabildeo que los personeros de Televisa y Televisión Azteca han sostenido para acosar, y por lo visto persuadir, a los magistrados del Trife. En el terreno del análisis crítico casi nadie se ha querido dar cuenta de esa decisión, excepto comentaristas puntuales como Miguel Ángel Granados Chapa y Ciro Murayama.

El 29 de marzo pasado, el consejo general del IFE consideró que los anuncios de los diputados del Partido Verde que habían sido difundidos durante ese mes en varios canales de televisión violaban la legislación electoral y le impuso a ese partido una multa de 9 millones y medio de pesos. La nueva ley electoral, y la Constitución misma, prohíben la contratación de mensajes políticos y establecen que los partidos podrán anunciarse en radio y televisión únicamente a través de los espacios gestionados y administrados por la autoridad electoral. Ambos ordenamientos prohíben, por otra parte, la contratación de propaganda oficial que haga promoción personalizada de los funcionarios públicos.

El IFE consideró que esos spots eran mensajes de proselitismo electoral difundidos en fechas durante las cuales estaban prohibidas las campañas de los partidos. Para respaldar ese argumento, reprodujo el contenido del mensaje del PartidoVerde. Esta es la transcripción.

Voz de Mujer:

– Bueno (imagen mujer contesta el teléfono)

Voz Hombre:

– O consigues la lana o ya sabes que le espera a tu hija (imagen hombre con un cigarro)

Voz Mujer:

– Por… no le hagan nada (imagen hombre cierra teléfono celular)

Voz Mujer:

– Ten hija (imagen mujer entregando dinero a otra mujer)

Voz Hombre:

– Diles que ya saben lo que tienen que hacer con la chava (imagen hombre hablando por teléfono celular).

– ¿Qué le habrán hecho a mi hija? ¿En dónde estará? (imagen de dos mujeres junto a un teléfono)

Voz Mujer:

– Tenemos que darle al país las armas necesarias para acabar con esta plaga por eso diputadas y diputados del Partido Verde presentamos una iniciativa de ley que castiga con pena de muerte a secuestradores y asesinos (imagen mujer de pie dos hombres sentados a la izquierda y a la derecha, al fondo bandera nacional).

Texto en pantalla. En la parte inferior a la última imagen descrita, aparece la siguiente leyenda:

Diputada Gloria Lavara

Informe de labores — Diputados plurinominales del Partido Verde.

Segundos después, en la parte superior a la misma imagen, aparece un cintillo con diversos nombres identificados de Diputados del Partido Verde Ecologista de México.

Voz en off:

– Partido Verde (Imagen a la derecha emblema Cámara de Diputados LX Legislatura; a la izquierda emblema Partido Verde Ecologista de México).

Evidentemente, ese mensaje era una pieza de propaganda política y no el informe de labores de la diputada Lavara y el resto de sus correligionarios en San Lázaro. El spot está a destinado a persuadir a favor de ese partido y no a dar cuenta de la actividad de sus diputados. Allí no se menciona ninguna otra iniciativa, ni la situación de esa propuesta dentro del proceso legislativo.

Sin embargo, movido a revisar la resolución de la autoridad electoral a partir de las quejas que presentaron tanto el PVEM como esos diputados, el Tribunal Federal consideró que el spot es parte de la información que esos legisladores hacen acerca de sus actividades y no se trata de propaganda electoral.

El TRIFE sostuvo, en su sesión del 8 de mayo pasado: 1) Que ese mensaje es de los diputados federales y no del partido Verde. 2) Que se trata de un anuncio para dar a conocer una postura de tales legisladores y no de su partido. 3) Que se difundió fuera de las fechas de campañas. 4) Que en ese mensaje no hay contenido electoral.

El anuncio es, en efecto, de los diputados. Pero su finalidad no es promocionar a los legisladores sino al Partido Verde; tanto así que la voz al final del mensaje enfatiza el nombre de esa organización política. Al asunto de las fechas, el Tribunal lo utiliza para restarle gravedad a la difusión del mensaje cuando debiera implicar todo lo contrario. Según las cuentas del mismo Trife, el anuncio fue difundido 206 veces entre el 18 y el 25 de marzo en canales de televisión nacionales. En esos días estaba prohibida la propaganda electoral. Al transmitirlo durante esos días, el PVEM infringió los plazos de dicha propaganda. Sin embargo para los magistrados tal circunstancia es causa de indulgencia: como no fueron transmitidos durante la temporada electoral, sugieren, esos anuncios no pudieron haber sido propaganda electoral.

Igual de equívoca es la maroma retórica que los magistrados del TRIFE emprenden para alegar que el spot no tiene contenido electoral: “de ninguna de las aseveraciones contenidas en el promocional, ni del contexto visual que se presenta, se advierte que los legisladores inciten de manera directa o indirecta a la obtención del voto a favor del Partido Verde Ecologista de México o en contra de cualquier otra opción política”.

O sea que para que haya propaganda electoral es indispensable que expresamente se invite a votar. Con esa tesis, el Tribunal Federal Electoral podría exculpar muchas conductas y mensajes a favor o en contra de los partidos y sus candidatos.

Para los magistrados del TRIFE, el uso del emblema de ese partido en los anuncios de televisión se justifica porque los diputados forman parte del PVEM: “ello tiene su explicación en que el elemento en común que identifica a los integrantes del grupo parlamentario es el partido político que los propuso para ejercer el encargo, el cual sólo es identificable mediante su denominación y el emblema o logotipo que lo caracteriza”. Para apuntalar ese argumento muestran el sitio de Internet de la Cámara de Diputados en donde junto a los legisladores del PVEM aparece el emblema de dicho partido.

A partir de esa resolución y amparado en los mismos argumentos, el gobernador Peña Nieto podría incorporar el logotipo del PRI a los costosos anuncios en donde se ufana de los avances de su administración. El gobernador de Veracruz, Fidel Herrera, ya no tendría que disfrazar de rojo la propaganda que despliega aun en la más trivial acción de su gobierno y podría vestirla simplemente de tricolor. Los secretarios del gabinete presidencial podrían ofrecer conferencias de prensa con el emblema azul del PAN predominando en esas alocuciones ya que si se encuentran en el gobierno es porque son miembros de dicho partido. En la ciudad de México, Marcelo Ebrard podrá hacer propaganda abiertamente a favor del PRD puesto que forma filas en ese partido.

Y con la misma lógica que imponen los magistrados del TRIFE, cualquier diputado o senador, cualquier presidente municipal o cualquier gobernador, podrán comprar propaganda en televisión y radio para promover a sus partidos políticos con el pretexto de que se trata de informes de las tareas que han realizado.

La irresponsabilidad de los magistrados del TRIFE resulta sorprendente. No sólo vulneran en una sola votación los cimientos de la reforma electoral y abren la puerta para que de nuevo impere el poder de la mediocracia sobre los procesos electorales. Además alientan la compra de espacios para difundir sellos partidarios con el subterfugio de que así se mantiene informados a los ciudadanos. En su resolución del 8 de mayo, el TRIFE tuvo la desfachatez de apuntar:

“… lo considerado por el Consejo General del Instituto Federal Electoral en el sentido de que el mensaje transmitido se hizo con el fin de influir en los ciudadanos, para que éstos adoptaran una determinada conducta sobre un tema de interés social, como lo es el tema de ‘la pena de muerte’, no constituye una infracción a la normativa electoral, sino por el contrario, su difusión contribuye a la formación de una opinión pública bien informada y presenta resultados a la ciudadanía de las gestiones que una determinada corriente política lleva a cabo en el seno del Congreso de la Unión”.

Al considerar que con un spot como ése la opinión de los ciudadanos queda bien informada, los magistrados del TRIFE confirman su avasallamiento al modelo comunicacional que han querido imponer las televisoras. ¿Qué información hay en el spot antes transcrito? ¿Qué reflexión, cuál deliberación se favorece con ese anuncio? Además de las infracciones que hemos señalado, con mensajes de esa índole el PVEM y otros partidos de ninguna manera promueven la discusión pública. Lo que impulsan es la confusión y las apreciaciones maniqueas –más allá del carácter sumamente controvertido que tiene la pena de muerte–.

ALACENA: Mario Benedetti

Durante algunos años, hace demasiados, lo leímos con una intensidad que tenía algo de certezas ya previstas pero que siempre encontraba en él la frase exacta, la fórmula directa para describir emociones entreveradas con ilusiones.

Luego lo desplazaron lecturas más complejas, quizá menos axiomáticas. Pero a los libros de Mario Benedetti regresamos siempre con la sonrisa espontánea con que encontramos a un amigo al que no veíamos hace rato. Su manera franca de decir esas cosas sencillas que no siempre lo resultan tanto (el amor, la nostalgia, la amistad, el miedo, la lejanía, la libertad) nos llevó a encontrar en Benedetti un escritor fundamental y entrañable.

La reivindicación de ese valor antaño tan consistente pero ahora tan políticamente incorrecto al que antes se denominaba compromiso político, hizo de él un escritor a menudo más ideologizado por sus panegiristas que en sus propias obras. El Benedetti encarnación del espíritu uruguayo que llevó a cuestas en obras como La casa y el ladrillo y Montevideanos, el de la prosa tersa de Quién de nosotros, el de la inasible Laura Avellaneda de La Tregua, murió ayer en su Montevideo a los 88 años.

A veces se nos ha querido olvidar pero, dentro de su elemental obviedad y a pesar de la afectación con que llegamos a reiterarlo, nunca deja de ser cierto que en la calle, codo a codo, somos mucho más que dos.

Publicado en eje central.

Written by Raúl Trejo Delarbre

mayo 18, 2009 at 4:35 am

Publicado en Elecciones, Letras, Partidos

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