Plata o plomo

Temixco alcaldesa Gisela Mota

Publicado en Crónica el 4 de enero

Este artículo fue escrito poco antes de que luego del asesinato de la alcaldesa de Temixco el gobierno de Morelos decretara, la noche del domingo 3 de enero, el mando único para las corporaciones policiacas en quince municipios de esa entidad, incluyendo Cuernavaca.

Unas horas antes de ser asesinada Gisela Mota había rendido protesta como presidenta municipal de Temixco. En sesión de cabildo abierto, sobre un estrado repleto de flores, la joven dirigente política que en marzo hubiera cumplido 34 años había dicho que actuaría con memoria y precaución: “sabemos lo que le duele al municipio y sabemos escuchar a los grandes, a nuestros padres, nuestros abuelos, que por haber andado el camino y haber sufrido caídas nos dicen por dónde ir y por dónde debemos tener cuidado”. Seguir leyendo “Plata o plomo”

La utopía de Agustín Basave

Publicado en Crónica el 30 de noviembre


El libro que acaba de publicar Agustín Basave es relevante como contribución intelectual para el debate en y acerca de las izquierdas. Pero además, precisamente cuando comienza a circular La cuarta socialdemocracia. Dos crisis y una esperanza, su autor ha sido designado presidente del Partido de la Revolución Democrática. Esa circunstancia le confiere al libro (Catarata, Madrid, 125 pp.) que tiene prólogos de Rolando Cordera Campos y Ludolfo Paramio, una adicional visibilidad política.
Basave hurga en la historia de las izquierdas para explicarse algunas de sus insuficiencias. Aunque se refiere a su historia con enteradas referencias, se echa de menos una definición puntual de izquierdas y derechas. Seguir leyendo “La utopía de Agustín Basave”

#Ayotzinapa, indignación y demagogia

Las protestas expresan una nobleza social que parecía eclipsada pero también una visión maniquea que soslaya la culpa del narcotráfico.

Publicado en Crónica el 28 de septiembre

Del estupor a la rabia y del desconcierto a la exigencia, hemos transcurrido un año intrincado. El gobierno federal paga su larga indecisión inicial para hacerse cargo de la gravedad que suponía la desaparición de 43 estudiantes. A duras penas, pero con evidencias y confesiones que en otras circunstancias serían suficientes, ahora disponemos de una explicación razonablemente completa de los acontecimientos que ocurrieron entre el 26 y el 27 de septiembre de 2014 en Iguala. Los responsables intelectuales y materiales, o muchos de ellos, del asesinato de los normalistas, están presos. Sin embargo un segmento activo y reclamante de la sociedad desconfía de la versión que ha conducido a la cárcel a esos criminales.
Esos sectores de la sociedad manifiestan lo mejor y lo peor de nuestra ciudadanía. Las manifestaciones del sábado expresaron una capacidad de indignación y una nobleza que parecían eclipsadas del ánimo social. En un mundo tan insolidario, y especialmente en una sociedad tan agraviantemente acosada por la violencia durante los años recientes, los mexicanos parecíamos pasmados ante el crimen. Sin embargo la desaparición de los 43 normalistas desencadenó una vigorosa respuesta social en donde se entremezclan la compasión y la empatía con esos estudiantes y sus familiares, así como el respaldo y la exigencia para que haya una investigación sólida. Seguir leyendo “#Ayotzinapa, indignación y demagogia”

Pactar no es claudicar

Publicado en Crónica el 3 de agosto

 

Pacto Nexos
Ilustración tomada de la revista Nexos

Al promover el Pacto por México los partidos se comportaron con madurez: pudieron identificar y ensanchar coincidencias en asuntos fundamentales, crearon espacios para procesar acuerdos, hicieron política. Por desgracia el PAN y el PRD no supieron –porque no quisieron— reivindicar como propios los beneficios de esos acuerdos. Mientras ejercitaban la razón para lograr decisiones conjuntas con el gobierno, mantenían el corazón anclado en la discrepancia contestataria. No acertaron a mantener su perfil de oposiciones que, como en toda democracia civilizada, perseveran para alcanzar compromisos sin por ello dejar de manifestar diferencias.

En el gobierno se comprendió, con perspicacia, que a todos les convenía esa construcción de acuerdos en asuntos clave como educación, transparencia, reforma política, política fiscal, competencia económica y telecomunicaciones. Enrique Peña Nieto y sus operadores hicieron política con visión de Estado al aceptar reformas que debilitaban sus arreglos con poderes fácticos como el cacicazgo sindical en la educación o las empresas de telefonía y televisión. Seguir leyendo “Pactar no es claudicar”

Días aciagos

Fotografía de Eduardo Rodrígiuez Soto tomada de www.animalpoliticocom
Fotografía de Eduardo Rodríguez Soto tomada de http://www.animalpoliticocom

Las protestas por la desaparición de los 43 muchachos de Ayotzinapa expresan la indignación y la capacidad de exigencia de una sociedad que no se resigna ante la colusión de las mafias criminales con los sectores más corrompidos del Estado mexicano. La incapacidad del gobierno federal para indagar con eficacia y presteza qué ocurrió con los normalistas manifiesta las peores debilidades de un Estado cuyos mecanismos de seguridad parecen más inconsistentes que nunca. La parsimonia de los partidos políticos para reaccionar ante ese caso muestra su aislamiento respecto de la sociedad y propicia el deterioro en su muy maltratada credibilidad.

Nadie, absolutamente nadie, obtiene beneficios de este ominoso episodio. El desconcierto, la inacción inicial, las indecisiones políticas y ahora las confusiones por parte del gobierno federal han develado una impericia inexplicable. Las autoridades tardaron varios días en ocuparse de un asunto que era, desde el primer momento, escandaloso. La desaparición de 43 estudiantes fue tomada a la ligera y luego, cuando el presidente Enrique Peña Nieto anunció que daría a conocer su postura sobre ese asunto, solamente articuló una retahíla de obviedades. Seguir leyendo “Días aciagos”